20 de enero 2016 - 00:00

Demócratas crecen cada vez que Trump abre la boca

 Las Vegas - Cuando Gabriela Pineda salió del Centro de Convenciones de Los Angeles con sus papeles con la nacionalidad estadounidense, se fue directo a una mesa colocada por el Partido Demócrata para registrar votantes. Entre los documentos de registro había un panfleto titulado "Auto de los payasos del Partido Republicano 2016", con fotografías de los aspirantes presidenciales de esa formación.

Un globo terráqueo sobre la imagen de Donald Trump, el favorito para la nominación republicana, citaba sus polémicas declaraciones sobre los inmigrantes ilegales de México: "Están enviando drogas, enviando crimen, son violadores".

Para demócratas y republicanos, convencer a los votantes latinos no registrados -hasta 12 millones, según algunos grupos- para que voten en las elecciones de noviembre de 2016 es el primer paso para asegurar el respaldo de un bloque crítico de electores. A las puertas de ceremonias, escuelas e, incluso, tiendas, ambos partidos luchan para registrarlos.

En zonas fuertemente latinas, demócratas y activistas progresistas están promocionando activamente la inflamatoria retórica antiinmigración de Trump y algunos otros aspirantes republicanos como parte de sus campañas de registro de votantes.

Aparece en anuncios de video y radio, en los sitios web educativos e incluso lo hizo en los Grammy Latinos, cuando los mexicanos Maná y Los Tigres del Norte terminaron su actuación con un cartel en español que decía "Latinos unidos no voten por los racistas".

"Nuestros mejores portavoces son los candidatos republicanos", afirmó Randy Borntrager, director político de People for the American Way, un grupo de activistas que emitió anuncios en la radio en español e inglés usando a Trump como gancho para conseguir que los hispanos votaran en las elecciones de Virginia.

En una publicidad, una madre insta a su hija a votar "para cerrarle la bocota a Trump".

Fred Doucette, codirector de la campaña de Trump en New Hampshire, dijo que "lo cierto es que los únicos que están molestos son los ilegales".

Los latinos, como cualquier grupo étnico o racial, no son un todo monolítico. Algunos votantes latinos apoyan a Trump o a otros aspirantes republicanos, como los senadores Marco Rubio y Ted Cruz, ambos cubanoamericanos, y al exgobernador de Florida Jeb Bush, que habla español con fluidez.

Alfonso Aguilar, director de asociación latina en el conservador American Principles Project, reconoce que "Trump es un regalo político para la maquinaria política demócrata".

El Pew Hispanic Center dijo que los latinos fueron el 10% del electorado en la elección de 2012 y votaron en forma abrumadora como presidente a Barack Obama (71%) frente al republicano Mitt Romney (27%).

Agencia Reuters

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