Berlín (EFE) - El presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, reafirmó ayer su negativa a recurrir al fondo de rescate bancario del gobierno alemán.
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En una entrevista con la cadena de televisión pública alemana ZDF, Ackermann dijo que no se valdrían del paquete estatal «porque somos fuertes».
Ackermann, quien recientemente cosechó duras críticas del gobierno por haber asegurado que se « avergonzaría» si tuviera que recurrir a las ayudas estatales, insistió ayer en que su entidad no las requiere porque, pese a la actual crisis, logró beneficios.
Pese a todo, el banquero, quien participó en el diseño del paquete de rescate de cerca de 500.000 millones de euros (u$s 634.000 millones), felicitó al gobierno de Angela Merkel por haber reaccionado con rapidez ante la crisis. «Necesitamos un sistema financiero estable, y los bancos que están en situación más débil necesitan ayuda cuanto antes», señaló.
En su mensaje de video semanal difundido el sábado, Merkel emplazó nuevamente a la banca privada a utilizar el paquete de rescate.
La inmensa mayoría de los bancos evitó hasta ahora recurrir a los 400.000 millones de avales públicos o los 80.000 millones de euros de inyecciones de capital, ya sea por temor a ver dañada su reputación o para evitar que el Estado tenga voz en la política empresarial.
El plan aprobado recientemente por el gobierno obliga a los bancos que se amparan en las ayudas directas a no arrojar dividendos durante el período de crisis, a no pagar bonificaciones y a limitar los salarios de sus ejecutivos a 500.000 euros anuales.
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