Bajo condición de anonimato, un funcionario de inteligencia familiarizado con el hecho, declaró a la cadena CNN que es probable que el motivo del siniestro haya sido una bomba colocada dentro de una valija. "Hay una impresión firme de que fue un explosivo colocado en el equipaje o en algún lado en el avión con la complicidad de una empleado del aeropuerto", explicó la CNN sobre la base de esas confesiones.
Horas antes, el Gobierno británico había anunciado que se retrasarían los vuelos hacia el Reino Unido procedentes de la ciudad egipcia de Sharm el Sheij ante la sospecha de un ataque. Horas después Irlanda hizo lo mismo.
"Mientras la investigación sigue en marcha no podemos decir categóricamente por qué se estrelló la aeronave rusa, pero a medida que ha ido saliendo información a la luz nos hemos ido sintiendo más preocupados por la posibilidad de que el avión fuera derribado por un artefacto explosivo", señaló un portavoz de Downing Street.
Los retrasos en los vuelos permitirá a un equipo británico de "expertos en aviación", que ya se dirige hacia la ciudad egipcia, "evaluar las medidas de seguridad en el aeropuerto e identificar cualquier acción que sea necesaria".
La residencia y despacho oficial de Cameron indicó asimismo que el jefe del Gobierno se reunirá en las próximas horas con el comité de emergencias Cobra para evaluar la situación.
Por su parte, el ministro de Transporte británico, Patrick McLoughlin, evitó responder a la pregunta de si Londres considera insuficientes las medidas de seguridad egipcias.
Cameron habló por teléfono sobre el tema en la noche del martes con el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi. Al Sisi se encuentra desde ayer en Reino Unido y está previsto que se reúna hoy con Cameron, quien pretende tratar con él sobre "las investigaciones en marcha y la cooperación en materia de seguridad entre ambos paíes", adelantó la oficina del premier británico.
El paso adoptado hoy por Reino Unido llega después de que la agencia rusa Interfax informase el martes de que a bordo del avión se registraron ruidos estraños y de que medios estadounidenses afirmasen que imágenes satelitares detectaron una bola de calor en el momento del accidente.
Con todo, la rama egipcia del EI insistió en su reivindicación del derribo del avión ruso, aunque no ofreció detalles sobre cómo se hizo.
Las investigaciones para determinar las causas del siniestro continúan en marcha, mientras en paralelo siguen los trabajos de identificación de las víctimas, después de que los cadáveres de los 217 pasajeros y siete tripulantes que viajaban en el aparato con destino a San Petesburgo hayan sido trasladados a la ciudad rusa. Por otra parte, los equipos de rescate rusos han anunciado que ampliarán hasta 40 kilómetros cuadrados el perímetro de búsqueda de restos del desastre en la península del Sinaí.
| Agencias EFE, DPA y ANSA |


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