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El demonio Lady Gaga y la carne
El polémico atuendo de Lady Gaga despertó controversias, aunque los vegetarianos no lo consideraron una falta de respeto y hasta recibió varios elogios.
La artista, que repitió el atuendo con un traje de baño de carne en la portada del «Vogue Hombre» japonés de octubre, explicó el lunes en el programa de Ellen DeGeneres, estricta vegetariana, que su elección indumentaria tenía «numerosas interpretaciones». «No es para nada una falta de respeto hacia los vegetarianos», aseguró. «Si no defendemos nuestras creencias y si no luchamos por nuestros derechos, pronto tendremos tantos derechos como carne sobre nuestros huesos. Y yo no soy un pedazo de carne», dijo.
La teoría más extendida es que su atuendo hacia referencia a su apoyo a los militares estadounidenses y la oposición a la ley «Dont ask, dont tell» (no se pregunta, no se dice) que obliga a los militares gays a callar su condición homosexual bajo pena de ser expulsados del Ejército. En todo caso, el vestido le aseguró a Lady Gaga multitud de bromas en los titulares estadounidenses. «Gaga in all her gory» («Gaga en toda su crudeza») tituló el New York Post, haciendo un juego de palabras con el inglés «Gaga in all her glory» (en toda su gloria), mientras que en el New York Daily News la convirtió en «Lady Tartare», en referencia al plato francés.
Pero no todo el mundo se sintió disgustado. El diseñador Franc Fernandez colgó fotos del proceso de creación del vestido en su página de internet (http://francfernandez. blogspot.com), donde sus seguidores no dudaron en felicitarlo. Cher, que sin duda estuvo lo bastante cerca para distinguir si habían o no gusanos, alabó la cruenta falda. «¡La manera en que estaba cortada y como se ajustaba a su cuerpo era increíble! ¡El bolso de carne era genial! ¡Como pieza de arte fue asombroso! ¡Sin juicio moral!», escribió Cher en su twitter.
El profesor de comunicación de la Quinnipiac University, Rich Hanley, dijo por su parte que la artista dio una lección de sentido común mediático al mostrar el polémico vestido pero no hablar de él. «Si hubiese dicho mírenme, estoy vistiendo carne hubiese destrozado cualquier desarrollo que se estuviese gestando en el ecosistema de la web», expuso. «Simplemente dejas que Facebook y Twitter hagan el trabajo duro por ti», añadió Hanley».
La BBC de Londres también se entretuvo recopilando interpretaciones y consultó a diversos especialistas: «Es una genial expresión en contra de la moda», declaró Andrew Groves, director del Fashion Course en la Universidad de Westminster. «Lo que hizo fue completamente subversivo. Fue un comentario sobre la moda y las industrias musicales, y muy inteligente. Me recordó el gesto de Bjork cuando fue a recibir el Oscar vestida de cisne. Lo de Lady Gaga fue declarar: Yo estoy más allá de todos estos premios, pero los acepto».
Laurie Penny, escritora feminista, lo vio de otra forma: «Esta es una mujer en control completo de su imagen, que le responde a los estándares de la sociedad». Richard Noble, director del departamento de arte del Goldsmiths College en la Universidad de Londres, señaló que «su gesto, muy inteligente, se asimila al de la artista canadiense Jana Sterbak, quien también expuso un vestido de carne en una de sus muestras. Tiene que ver con el tradicional memento mori de los antiguos, la naturaleza muerta que indica el carácter efímero del hombre sobre la tierra. Toda naturaleza muerta es una reflexión sobre la mortalidad, y su vestido lo fue».
Chef Fergus Henderson, un excéntrico chef que suele usar todos los cortes de la carne, aplaudió el gesto de Lady Gaga, y lo juzgó «una denuncia contra la hipocresía social. A la gente le encanta comer carne pero últimamente prefiere ni siquiera verla cruda, por eso los cortes tan herméticamente envueltos en plástico en los supermercados. Lo mismo con los zapatos: se horrorizan por su calzado de carne cruda pero ellos no dudan en usar zapatos de cuero».


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