El marketing de Marilyn revive en cincuentenario

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Los Angeles - 50 años después de su muerte (que se conmemora el domingo 5) Marilyn Monroe sigue en foco como una de las estrellas de cine más famosas de todos los tiempos. El poder de su imagen es tan fuerte que tan sólo Michael Jackson y Elvis Presley han ganado más dinero que ella después de muertos. Ahora las cosas tal vez cambien pronto debido al nuevo marketing que emprenda Authentic Brands Group, la compañía que actualmente tiene los derechos de Monroe.

A fines de año, según una información del diario «Los Angeles Times», las mujeres podrán hacerse la manicura en una cadena de spa que llevarán el nombre de la artista, además de poder lucir su maquillaje, lencería, zapatos y ropa. Pero aun cuando se lance una estrategia de marketing con nuevos productos, durante todo este tiempo se ha escuchado mucho sobre Marilyn, desde la oda compuesta por Elton John en 1973, «Like a Candle In the Wind», hasta la película que llegó el año pasado a los Oscar, «My Week With Marilyn».

Hay una larga lista de actrices y cantantes que han imitado a Monroe: desde Madonna a Lady Gaga pasando por Lindsay Lohan, Charlize Theron, Pink, Gwen Stefani y Christina Aguilera, por sólo nombrar unas pocas. Páginas de internet, como immortalmarilyn.com están organizando tributos y memoriales en Los Angeles, inclusive un tour especial por lugares relacionados con su vida como el orfanato en el que Monroe pasó dos años y la peluquería donde por primera vez se tiño de rubia. Lo que más ha contribuido a su status de ícono han sido sobre todo las circunstancias de su vida.

Hija de madre soltera e psicológicamente inestable, Marilyn nació en Los Angeles en 1926. Pasó por varios hogares de acogida y orfanatos durante su infancia. Víctima de abusos sexuales en varias ocasiones, se casó a los 16 años para emanciparse. El matrimonio acabó cuando despegó su carrera en el mundo del espectáculo, pero tuvo que salir adelante con pequeños papeles durante años. No fue hasta 1952 que no imprimió su huella y su carácter en «Los caballeros las prefieren rubias».

De la noche a la mañana se convirtió en una de las mayores estrellas del mundo cuando participó en «Cómo pescar a un millonario» y en «La comenzón del séptimo año», donde protagonizó una de las imágenes más emblemáticas de la historia del cine, cuando ella aparece con un vestido blanco y su falda se levanta en un respiradero del metro. Su último gran éxito llegó en 1959 con un clásico de la comedia «Una Eva y dos Adanes».

Con otros dos matrimonios fracasados, uno con el jugador de béisbol Joe DiMaggio y otro con el escritor y dramaturgo Arthur Miller, su salud mental comenzó a resentirse. Adicta a los barbitúricos y al alcohol y, a pesar de toda la fama, desesperadamente insegura, Monroe era «completamente impredecible», según escribió el director Billy Wilder. Elton John, Andy Warhol y Madonna han ido preservando su imagen durante generaciones, pero la mayoría de personas de menos 40 años tal vez nunca hayan visto sus películas, comentó el profesor.

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