5 de enero 2011 - 00:00

El médico de Jackson alega que el cantante se suicidó

Katherine Jackson y otros familiares del «Rey del pop» acudieron ayer a la Corte de Los Angeles, donde se presentaron testimonios por negligencia contra el médico Conrad Murray. Los fans del ídolo muerto aguardaban a las puertas.
Katherine Jackson y otros familiares del «Rey del pop» acudieron ayer a la Corte de Los Angeles, donde se presentaron testimonios por negligencia contra el médico Conrad Murray. Los fans del ídolo muerto aguardaban a las puertas.
Los Angeles - Con la versión de que Michael Jackson se inyectó por sí solo una sobredosis de sedantes para dormir, provocándose el suicidio, su médico personal Conrad Murray intentó ayer persuadir a la justicia estadounidense de que no fue responsable de la muerte del astro pop el 25 de junio de 2009.

La madre del cantante de «Human Nature», Katherine, así como sus hermanos Jackie y LaToya Jackson no quisieron perderse el inicio de las audiencias y llegaron -sin hacer declaraciones- a la corte en el centro de Los Angeles unos 15 minutos antes de que empezara el proceso. El médico acusado de homicidio involuntario Conrad Murray evitó pasar a través de la entrada, repleta de periodistas y una decena de fanáticos que llevaban pancartas pidiendo justicia por su ídolo muerto, e ingresó por una puerta subterránea del edificio.

«Michael Jackson no se mató. Yo tengo pruebas sobre este asunto, yo necesito su ayuda como su seguidor», dijo PG Curtis, un fanático de unos 50 años, que se acercó a las puertas de la Corte Superior de Los Angeles a reclamar firmas para derrotar la tesis del suicidio del Rey del pop. «Creo que está claro que la defensa está trabajando bajo la teoría de que la víctima, Michael Jackson, se suicidó», dijo el delegado del fiscal de distrito David Walgren en una audiencia preliminar la semana pasada.

«Ellos no quieren decirlo pero esa es la dirección en la que van», agregó. Un abogado defensor de Murray se negó a comentar cualquier teoría fuera de la corte. Adentro de la corte, entre quienes prestaron su testimonio ayer figuró el coreógrafo Kenny Ortega, director de la película «This Is It» (2009), una recopilación de los ensayos que preparaba Jackson para su resurrección artística cuando murió.

«En opinión de nuestros expertos en medicina hay muestras de que hubo una desviación del nivel de atención médica que se espera», apuntó el fiscal de distrito David Walgren. Para el Fiscal las pruebas contra el médico surgen del «hecho de que le estuviera ofreciendo analgésicos sin el apropiado equipamiento médico, sin personal de cuidado, sin los pasos a seguir para el uso del anestésico Propofol, suministrado con lorazepam, una atención de primeros auxilios ineficaz, enumeró entre otras faltas de Murray.

Según Walgren, el médico retiró evidencias del lugar antes de buscar ayuda cuando lo encontró inconsciente, y agregó que pasaron más de 20 minutos entre el tiempo en que Murray descubrió a la estrella en su cama y sin respirar y cuando un miembro del equipo de seguridad de Jackson llamó a los paramédicos.

«Es importante que en este punto el 911 (servicio de emergencia) no fue llamado o no se dieron órdenes de llamar por parte del doctor Murray», señaló Walgren. «En vez de ello, el médico tiene (a un miembro del equipo) ayudándolo a recolectar evidencias médicas y diversos objetos», agregó Walgren.

Murray, que reside en Houston y posee una segunda consulta en Las Vegas, fue contratado para cuidar de Jackson de cara a una serie de conciertos en Londres que iba a comenzar en julio del 2009. Fiscales creen que Murray suministró una sobredosis de propofol. En la audiencia preliminar ofrecerán evidencias para proseguir con su teoría y un juez determinará si los hechos son lo suficientemente sólidos como para llevar a Murray a un juicio, probablemente frente a un jurado. Murray admitió haber dado propofol a Jackson, pero se ha declarado no culpable de los cargos.

El patriarca de la familia artística, Joe Jackson, no asistió al inicio de las audiencias preliminares, pero fue citado subestimando la teoría del suicidio de su hijo más rico y famoso. «Él es un Jackson. Él no pensaba así. Un mes antes de morir le dijo a Katherine que ellos lo iban a matar por su catálogo» de canciones, afirmó Joe Jackson a X17online.com, un sitio web de noticias de celebridades, sin precisar a quiénes se refería con «ellos».

No estaba claro si algún miembro del clan Jackson iba a testificar en la audiencia de ayer o se encontraban allí solo para seguir de cerca el proceso que lleva la justicia estadounidense por su integrante idolatrado en el mundo entero. Entre los que acudirán a estas audiencias figuran expertos médicos e investigadores, así como guardias de seguridad y personas que estaban alrededor del músico días antes de su muerte.

La etapa de audiencias preliminares, que podría durar hasta dos semanas, se produce luego de que el padre de Jackson reintrodujera una demanda contra el doctor Murray argumentando que fue una muerte por negligencia. La demanda, de 24 páginas, alega que el médico Conrad Murray, especialista en cardiología, estuvo 47 minutos hablando por teléfono mientras Jackson se moría el 25 de junio de 2009.

Joseph Jackson busca una compensación por daños no especificada por parte de Murray y otras figuras, incluyendo la farmacia de Las Vegas que vendió el potente sedante propofol al cantante. Los documentos judiciales también indican que el débil estado de salud de Jackson influyó en su muerte, destacando que sufría anemia, neumonía crónica y bronquitis crónica.

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