"Desde hace tiempo siento en el corazón el profundo dolor, sufrimiento, tanto tiempo oculto, tanto tiempo disimulado con una complicidad que no tiene explicación", dijo el Sumo Pontífice en una conmovedora homilía pronunciada durante la misa celebrada en la capilla de la casa Santa Marta, a la que asistieron familiares y seis víctimas de curas pederastas.
"Ante Dios expreso mi dolor por los pecados y crímenes graves de abusos sexuales cometidos por el clero contra ustedes y humildemente pido perdón", dijo el papa argentino.
Ayer, por primera vez desde que estalló el escándalo de abusos sexuales que ha afectado a la imagen de la Iglesia en la última década, la persona de mayor jerarquía dentro de la institución condenó los delitos de manera clara, sin medias tintas.
"Por décadas la Iglesia no respondió adecuadamente a las denuncias de abuso presentadas por familiares y por aquellos que fueron víctimas del abuso", reconoció Francisco, quien agregó que "no hay lugar en la Iglesia para los que cometen" esos delitos. "Me comprometo a no tolerar el daño infligido a un menor por parte de nadie", subrayó.
El Papa pronunció su homilía en español, señal de que la escribió de su puño y letra, lo que ocurre sólo en momentos especiales en los que prefiere emplear su propio idioma.
Un traductor lo acompañó ya que el grupo de víctimas estaba conformado por dos británicos, dos alemanes y dos irlandeses, tres mujeres y tres hombres, los cuales sufrieron abusos sexuales por parte de religiosos. Los nombres y edades de las víctimas fueron preservados, pero se trataría de personas de entre 40 y 50 años.
Una de ellas, la irlandesa Marie Kane, contó al diario Irish Times que le dijo al Papa: "El encubrimiento aún sucede y usted tiene el poder de hacer que eso cambie".
Las víctimas y familiares asistieron primero a la misa matutina que el Sumo Pontífice suele oficiar en la capilla de su residencia, tras la cual el religioso se reunió con cada víctima individualmente por unos treinta minutos.
"Pido la gracia de que la Iglesia llore y repare por sus hijos e hijas que traicionaron su misión, que han abusado de personas inocentes", dijo según una transcripción brindada por el Vaticano.
El dolor y los suicidios de víctimas de abusos sexuales "pesan" en mi conciencia, reconoció Francisco. "Las muertes de estos hijos tan amados de Dios pesan en el corazón y en la conciencia mía y de toda la Iglesia", afirmó para luego reiterar su pedido de perdón por "los pecados de omisión".
Desde su llegada a la Santa Sede, el Papa se comprometió a luchar contra la pederastia y puso en marcha una comisión para la protección de la infancia de la que forma parte una víctima, la irlandesa Mary Collins. "Hemos de hacer todo lo posible para asegurar que tales pecados no vuelvan a ocurrir en la Iglesia", recalcó ayer.
El encuentro de ayer fue cerrado a los medios, pero Federico Lombardi, el vocero del Vaticano que participó de la reunión, afirmó que fue "muy intenso y emotivo".
El funcionario vaticano no excluyó, además, que el Papa reciba a otros grupos de víctimas, no muy grandes, de manera de poder hablar de forma amplia y profunda.
Los escándalos de abuso sexual han perseguido a la Iglesia por dos décadas, pero se volvieron un tema central en Estados Unidos hace 10 años. Desde entonces, esparcieron su sombra sobre la institución en Irlanda, Alemania, Bélgica, Holanda y otros países.
El Vaticano dice que en la última década recibió 3.420 acusaciones creíbles de abuso sexual y que a 824 clérigos se los expulsó del sacerdocio.
| Agencias AFP, Reuters, DPA, ANSA y EFE |


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