Bruselas - Los países europeos intentarán convencer a Austria y a Luxemburgo para que retiren sus restricciones en la lucha contra la evasión fiscal y el secreto bancario en la cumbre de mañana, que en un principio iba a centrarse en la energía y ahora podría ampliarse al desempleo. En el caso de que logren poner a Austria y Luxemburgo de su lado, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE podrán presentar un frente unido en la lucha contra la evasión y el fraude fiscal, una catástrofe que les cuesta a las arcas públicas cerca de un billón de euros por año, según estimaciones. Pero las posibilidades de que esto ocurra son escasas. El primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, se mostró pesimista al asegurar que "no será posible (mañana) ampliar las decisiones sobre las que los ministros de Finanzas se pusieron de acuerdo" la semana pasada. Los ministros de Finanzas de la UE decidieron el martes pasado otorgar un mandato a la Comisión Europea para renegociar acuerdos fiscales con Suiza, Andorra, San Marino y Liechtenstein. Pero no lograron hacerlo en el punto más importante: la revisión de una ley europea, que se arrastra desde 2008, sobre la fiscalidad de los ahorros. Esta ley prevé el intercambio automático de información de ciertos datos bancarios. La idea es reforzar y ampliar el espectro de su aplicación, incluyendo los seguros de vida.
Agencia AFP
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