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Gobierno se resigna a paquete de leyes para reemplazar DNU
Miguel Pichetto, Carlos Verna, Samuel Cabanchik
Será en la sesión del Senado de mañana, cuando tomarán estado parlamentario los proyectos de ley del peronista Carlos Verna, el radical José María Roldán y el ex cívico porteño Samuel Cabanchik. A partir de ese momento, y con la Comisión Bicameral de DNU impugnada en la Justicia, el Gobierno de Cristina de Kirchner jugará su última carta para lograr un aval institucional al uso de las reservas del Banco Central de la República Argentina.
El regreso de la medida cautelar presentada por el jefe de los senadores oficialistas, Miguel Pichetto, al juzgado de Ernesto Marinelli terminó de sepultar las esperanzas de la Casa Rosada de un eventual fallo a favor de la impugnación a la integración de la Comisión Bicameral de los DNU. Ese cuerpo emitió el lunes un dictamen que declara la nulidad absoluta de decreto de necesidad y urgencia 298/10 que crea el Fondo de Desendeudamiento con u$s 4.382 millones de reservas del BCRA, y con la vía judicial clausurada, ahora el kirchnerismo girará los proyectos de Verna, Roldán y Cabanchik a las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Economía del Senado, que comenzarán a debatirlos la próxima semana.
Anzuelo financiero
El proyecto de Verna, quien pendula entre el no oficialismo y el kirchnerismo, pero reniega de la oposición, es prácticamente una copia del contenido del DNU presidencial en formato de ley. El del radical Roldán, que sorprendió a sus correligionarios de bloque que ni siquiera estaban al tanto de su iniciativa, contiene un anzuelo financiero que lo vuelve aún más tentador que el de Verna para los gobernadores de provincias. El senador radical propone condonar el 50% de la deuda de las provincias con el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial (FFDP) «como compensación por el esfuerzo compartido, en el marco del sistema federal y en todo de acuerdo con la política de desendeudamiento».
Cabanchik, en cambio, propone crear por ley el Fondo de Garantía del Servicio de la Deuda Argentina, que permanecerá integrado al patrimonio del Banco Central, fuera de la órbita del Tesoro nacional, hasta tanto se verifiquen las condiciones para su utilización. La diferencia sustancial con el proyecto del pampeano Verna radica en que para habilitar la utilización del Fondo, el Poder Ejecutivo deberá probar que el pago de la deuda no genera más gasto que el autorizado por el Presupuesto. Así, el Congreso Nacional autorizará, a través de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de ambas cámaras, cada una de las transferencias al Tesoro nacional antes de cada vencimiento. Y en teoría, la Casa Rosada debería reintegrar los fondos transferidos por la aplicación del DNU 298/10 a las cuentas del Banco Central.
Éxito asegurado
El núcleo duro de 35 legisladores que el kirchnerismo ostenta en el Senado, sumado al apoyo de Verna, su coprovinciana María Higonet y los correntinos Roldán y Josefina Meabe aseguran el éxito del blindaje senatorial para el uso de reservas del Banco Central. Pero en la Cámara de Diputados la empresa será más complicada para el Gobierno, aunque los operadores de Olivos confían en que una eventual condonación de las deudas de las provincias ante el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial ayude a torcer la voluntad de varios diputados. La ofensiva opositora estará a cargo de la UCR, que no admite el uso de reservas del BCRA para pagar deuda sin una modificación de la Ley de Presupuesto 2010 para reasignar las partidas destinadas a la cancelación de pasivos con tenedores privados de bonos.
El proyecto del senador radical de Corrientes contiene una cláusula para seducir a los legisladores de centroizquierda, ya que también prevé la creación, en su artículo 9º, de la Comisión Bicameral de Control de Desendeudamiento Argentino que estaría integrada por ocho senadores y ocho diputados, designados por los presidentes de ambas cámaras.


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