18 de septiembre 2017 - 00:00

Harry Dean Stanton: adiós a un enorme secundario

Harry Dean Stanton
Harry Dean Stanton
Hay un axioma que asegura que un film es tan bueno como sus actores secundarios. En este sentido se puede decir que Harry Dean Stanton mejoró muchos films, pero además logró algo más inusual: pasar de actor de carácter a protagonista de films tan importantes como "Paris, Texas" (1984) de Wim Wenders. Stanton, actor en docenas de películas de David Lynch, Ridley Scott y John Carpenter, luego de aparecer en papeles en infinidad de series de TV, murió el viernes pasado a los 91 años en Los Angeles. A pesar de su edad, seguía en plena actividad.

Stanton había nacido en West Irvine, Kentucky, el 14 de julio de 1926. Su padre era barbero y cultivaba tabaco. El joven Harry Dean jamás soñó con Hollywood sino que, más humildemente, se ocupó de la cocina en el ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, y participó inclusive en la batalla de Okinawa. De vuelta en la Universidad de Kentucky comenzó a participar en obras de teatro, y de a poco su perfil flaco y larguirucho comenzó a aparecer en pequeños papeles en programas de TV. Entre los más de 50 episodios de series variadas en las que trabajó se figuran "Bat Masterson", "Revólver a la orden", "Alfred Hitchcock Presenta" y "Los intocables", siempre como Dean Stanton, sin el Harry que agregó a fines de los '60 cuando empezó a aparecer más frecuentemente en cine, en títulos como "La leyenda del indomable" o ""El botín de los valientes", generalmente aportando algo de humor a sus personajes. John Huston lo convocó para uno de sus films menos conocidos, "Wise Blood", y con directores de la generación del cine indie de los '70, como Francis Coppola y John Milius, tuvo breves papeles en clásicos como "El Padrino 2", "Dillinger", o "Pat Garret & Billy the Kid" de Sam Peckinpah, donde actuaba Bob Dylan, quien lo convocó para su muy poco conocida opera prima como director, "Renaldo y Clara".

En 1979 dos films le dieron atención especial, "La Rosa" de Mark Rydell, y "Alien, el octavo pasajero" de Ridley Scott, en donde interpretaba a uno de los mecánicos de la nave espacial Nostromo. Luego de grandes películas como "Escape de Nueva York", "Christine" de John Carpenter y "La muerte en directo" de Bertrand Tavernier, de golpe pasó lo impensable: Stanton fue convocado como protagonista de dos films independientes, "Repo Man", de Alex Cox, y la película que lo hizo famoso, "Paris, Texas", de Wim Wenders, donde demostró su talento como un hombre desequilibrado que vaga por paisajes desiertos en busca de su pasado. Desde entonces, sin llegar a ser un astor masivo, no dejó de ser reconocido por el público, y actuó hasta hace pocas semanas, cuando participó en todos los capítulos de la nueva versión de "Twin Peaks" de David Lynch. Lo breve de sus trabajos en cine fue algo que nunca le molestó: "Si me gusta un papel, lo hago sin importarme si es grande o chico. No hay papeles pequeños, solo actores pequeños".

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