"Hemos recibido la confirmación, en concreto, de Damasco acerca de que están dispuestos a sumarse a un encuentro que debe celebrase bajo la égida de la ONU, al diálogo entre las autoridades oficiales sirias y representantes de la oposición", señaló Zajárova en conferencia de prensa. Insistió en que "de la parte de Damasco ya tenemos la confirmación" y agregó que ahora se trata de lograr formar una lista con los grupos de la oposición que quieren integrarse en una delegación única para participar en dichas negociaciones.
Todavía se desconocía si en el eje de las negociaciones se contempla una dimisión de Bashar al Asad, uno de los reclamos de las organizaciones disidentes y de gran parte de la comunidad internacional. Rusia, aliado del dictador, no descartó por primera vez esta semana el fin de la dinastía que desde hace 44 años gobierna el país de forma consecutiva.
La portavoz aseguró que Al Asad "es consciente" de que los militares rusos desplegados en Siria para la intervención aérea que lleva a cabo Moscú mantienen contactos con la oposición. "Damasco lo sabe, desde luego. No estamos escondiendo este trabajo, aunque parte de él no es público", señaló.
Según informó hace unos días el Ministerio de Defensa ruso, sus fuerzas aéreas pudieron bombardear una veintena de objetivos del yihadista Estado Islámico gracias a las coordenadas proporcionadas por los grupos opositores.
El miércoles, el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, señaló que Moscú apoya los esfuerzos del enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, para sentar en una mesa de negociaciones a representantes de la oposición y del régimen de Al Asad, después de reunirse ambos en la capital rusa. "Se trata de saber quién pertenece a esa oposición que se dice moderada y que debería formar parte de las negociaciones que el enviado de la ONU y su equipo están preparando en el contexto del arreglo político de la crisis siria", afirmó.
El jefe de la diplomacia rusa también dijo que, igualmente, debe quedar claro qué grupos de los que actúan en Siria son considerados "terroristas" y no estarían cubiertos por un eventual alto el fuego que tanto Rusia como EE.UU. y el resto de los actores externos del conflicto buscan en las conversaciones que comenzaron en Viena.
La semana pasada, los cancilleres de una veintena de países -entre ellos Rusia, EE.UU., Arabia Saudita e Irán- celebraron un encuentro en la capital austríaca que supuso el comienzo de un nuevo proceso diplomático para tratar de impulsar un cese de las hostilidades y una transición política en Siria.
En ese marco, Rusia reconoció ayer que además de aviones, soldados y helicópteros, trasladó a su base aérea en la ciudad portuaria de Latakia misiles de defensa antiaérea para la protección de sus fuerzas. En concreto se trata de sistemas de los tipos Panzir-S1 y Buk-M23 tierra-aire, informaron fuentes militares a la agencia de noticias Interfax. Rusia lleva a cabo una ofensiva aérea en Siria desde el 30 de septiembre contra grupos terroristas como el Estado Islámico, pero también atacó a otros grupos rebeldes opositores al régimen.
| Agencias EFE, AFP y DPA, y Ámbito Financiero |


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