14 de febrero 2011 - 00:00

Irán, peor: ajustan censura de prensa

Teherán - A contramano de los históricos movimientos de apertura que, en principio, se suceden en países musulmanes, el régimen iraní creó una sección especial dentro de la Fiscalía General para tratar únicamente aquellos delitos relativos a los medios de comunicación y al mundo de la Cultura.

Según la agencia de noticias estatal Irna, la nueva sección dependerá del fiscal general de Estado y en breve tendrá también un tribunal propio.

La medida añade más restricciones a la libertad de expresión en el país, oprimida desde que el presidente negacionista Mahmud Ahmadineyad accediera al poder en 2005.

La represión de los medios ya comenzó durante el mandato del ex presidente reformista Mohamad Jatamí (1997-2004), durante el cual la conservadora judicatura ordenó el cierre de numerosos publicaciones y el encarcelamiento de periodistas e intelectuales.

Esta estrategia se agudizó tras la fraudulenta reelección en junio de 2009 de Ahmadineyad, que la oposición reformista tildó de fraudulenta.

Además miles de iraníes fueron detenidos y más de un centenar han sido condenados a diferentes penas de cárcel e incluso la horca. Entre las decenas de artistas represaliados se destaca el afamado director de cine Jafar Panahí, encarcelado junto a otros intelectuales, periodistas, abogados, responsables opositores y defensores de los derechos humanos.

La ofensiva antiprensa del régimen teocrático coincidió con el derrocamiento del egipcio Hosni Mubarak tras una histórica revuelta. El proestadounidense Mubarak es rival ideológico de los clérigos iraníes, pero socio en las formas dictatoriales. Es por ello que el presidente del parlamento iraní, Alí Larijani, citado por la agencia oficial Irna, acusó: «Los dirigentes de este país (Estados Unidos) quieren confiscar la revolución del pueblo egipcio para esterilizarla»

«El 11 de febrero, hemos asistido a un gran acontecimiento en la región con la salida del dictador egipcio, que representa el comienzo de la primavera egipcia», dijo, esperanzado en que se instaure en el país árabe una dictadura de tono religioso. «Pero antes y después de este acontecimiento, Estados Unidos conspiró para confiscar la revolución egipcia», dijo Larijani.

Irán se felicitó por la caída de Mubarak, que considera una prueba del «fracaso de Estados Unidos y del sionismo en la región».

Agencias EFE y DPA

Dejá tu comentario