En la galería Sasha D de la ciudad de Córdoba, el artista Jacques Bedel inauguró la muestra que lleva el borgeano título: «Elogio de la sombra». Se trata de una nueva serie de obras donde Bedel, con su permanente afán de investigador de los fenómenos de la imagen, indaga los misterios de la sombra. Como un científico, el artista descubre que puede desplazar la sombra en sus tomas fotográficas a través de un simple truco, para hacerla aparecer detrás o al costado de una nube, un edificio o el motivo elegido para sus tomas, y así dotar a la imagen de un efecto sorprendente. Las fotos tridimensionales se logran a partir de un material inusual utilizado para la impresión: el plástico transparente multilaminado. Sobre este soporte, la imagen proyecta su sombra en la pared, se desplaza al ser iluminada.
«La luz trae consigo un trazo de penumbra. Aquello que de alguna manera ignorábamos nos acerca a la esencia de la imagen y la complementa.» «La visión de la obra se altera con el movimiento del espectador. Entendemos, entonces, que la fotografía no se reduce a su materialidad: su sombra excede el cuadro flotante que la contiene y desdibuja sus límites, de manera que se transforma en un objeto inefable, inasible», observa Florence Baranger en el texto de presentación del catálogo de la muestra.
Arquitecto, autor del proyecto del Centro Cultural Recoleta junto con Clorindo Testa y Luis Fernando Benedit, y artista integrante del grupo CAYC, Bedel trabajó el tema de la sombra desde el inicio de su carrera artística. (Hotel Holliday Inn -Fray L. Beltrán y Cardeñosa - Córdoba).
A.M.Q.
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