26 de septiembre 2012 - 00:00

Jorge de la Rúa: “Aterrador manejo de fondos en negro”

Jorge de la Rúa, Ricardo Gil Lavedra
Jorge de la Rúa, Ricardo Gil Lavedra
Relatos y escenas más propias de un thriller político animaron ayer la declaración de Jorge de la Rúa en la causa por los supuestos sobornos en el Senado. Hermano del expresidente, y exfuncionario durante el último Gobierno radical, habló sobre fondos negros, sueldos duplicados y sobres indiscretos. Como viene sucediendo en la etapa testimonial, también dedicó algunos párrafos a rencillas políticas propias de ese tiempo. Sombrío, pero sin exhibir emociones, recordó «manejos aterradores» y que Fernando de la Rúa le había «ordenado» a Carlos Chacho Álvarez llevar sus sospechas sobre presuntas coimas a la Justicia federal.

«Como presidente del Senado sos el responsable; andá ya mismo a la Justicia a realizar la denuncia», citó el jurista al repasar las palabras que tuvo el exmandatario para con su vice cuando estalló la polémica por la votación de la reforma laboral. Al mismo tiempo recordó ante el Tribunal Oral Federal Número 3 que desde el Gobierno se le había pedido al entonces ministro de Justicia, Ricardo Gil Lavedra, la intervención de la Oficina Anticorrupción.

El escenario fue una audiencia desolada, donde de los acusados sólo asistieron Fernando de Santibañes y los exsenadores Augusto Alasino y Ricardo Branda. El exterior ofrecía un contrapunto notable ya que las preguntas tuvieron por sonido ambiente el estruendo de los tambores que provenía de la manifestación sindical que se desarrolló ayer frente a los tribunales de Retiro, por la decisión judicial de archivar el expediente que investiga el crimen de José Ignacio Rucci (ver pág. 10).

De la Rúa cautivó a los presentes con relatos más propios de un policial negro que transcurre en las altas esferas del poder. «Un día llegó a mi oficina (en el Ministerio de Justicia) un sobre con 5 mil dólares que provenían de fondos públicos», expresó, para luego rematar: «Era aterrador el manejo impúdico de los fondos en negro».

Si bien dejó en claro que Gil Lavedra no se había visto favorecido con estas costumbres, también comentó que en la cartera «había quienes cobraban doble sueldo». Luego resaltó que en ningún momento existieron obstrucciones en la SIDE para realizar pericias sobre los fondos reservados.

En el cuarto intermedio no dejó de comentarse el hecho de que en la últimas audiencias uno de los abogados de De Santibañes, Diego Pirota, dejó de asistir. Letrado acostumbrado a causas sensibles para el poder, por estos días recorre los pasillos de Comodoro Py como el abogado de Amado Boudou en la llamada trama Ciccone. Se especulaba ayer, entre el resto de los defensores, que estos menesteres estarían consumiendo gran parte de su tiempo. Su representado De Santibañes pidió ayer volver a declarar. El objetivo será refutar dichos de Rodolfo Terragno.

Olvido

El momento de mayor tedio llegó con la declaración del exsenador chachista José Del Piero. «No recuerdo», «no sé», «tal vez» fueron las expresiones que predominaron en su declaración, acompañadas de sonrisas y gestos campechanos. Ante la sorpresa de las partes ni siquiera logró reconstruir el trayecto que recorría dentro de la Casa Rosada cuando visitaba a Álvarez en su despacho del primer piso.

Testigos

Se espera que las emociones (y el público) retornen mañana cuando llegue el turno de la diputada Elisa Carrió y del exministro Carlos Corach.

La primera ya aseguró al tribunal que declarará en persona a pesar de tener la opción de hacerlo por escrito por sus fueros parlamentarios. En tanto, Corach, cuya principal dedicación en los últimos años fue dar clases en la Escuela de Ciencias Políticas de París, anoche no estaba confirmado.

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