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La Cumbre del G20, caja de resonancia de la propuesta rusa
Un distendido presidente Vladimir Putin jugó ayer con delfines en un oceanario local.
Obama resultó ser incapaz de responder a un desafío lanzado por el presidente ruso, que se pronunció sobre esta crisis apenas unas horas antes del discurso de su homó-logo norteamericano, estimó el analista Alexander Gorbenko. Putin puso de ante-mano en tela de juicio la eficacia de las 'medidas militares' que Estados Unidos preconizaba y Obama dio marcha atrás, agregó Gorbenko en una columna publicada en el portal de análisis político Odnako.org.
Ahora queda claro que el punto de vista norteamericano sobre el conflicto sirio está muy lejos de ser el más popular en la cumbre del G20 prevista en San Petersburgo los 5 y 6 de septiembre, sobre todo después del inesperado rechazo de los parlamentarios británicos a dar su aval a un ataque contra Siria, estimó.
Vladimir Putin calificó el sábado de total absurdidad las acusaciones de Washington, según las cuales el régimen sirio habría utilizado armas químicas durante el ataque del 21 de agosto que causó varios cientos de muertos cerca de Damasco, y llamó a Estados Unidos a presentar las pruebas que afirma poseer.
El presidente ruso llamó además a Washington a pensarlo bien antes de tomar una decisión sobre un eventual ataque contra Siria, y dijo dirigirse a Barack Obama en su calidad de laureado del premio Nobel de la Paz, tras las acusaciones norteamericanas de utilización de armas químicas por el régimen sirio.
Horas después, el presidente Obama sorprendió al anunciar al mundo su decisión de solicitar la luz verde del Congreso antes de un eventual ataque a Siria, que hasta ese momento parecía inminente y que quedó descartado en lo inmediato.
Obama estaba a un paso de la guerra, escribió ayer en Twitter el jefe de la comisión de Asuntos exteriores de la Duma (Cámara baja del Parlamento ruso), Alexei Puchkov. Pero no quiere ser un George W. Bush número 2 y tener al mundo entero en contra.
El sábado, Putin llamó a Obama a recordar cuántas veces Estados Unidos ha iniciado conflictos armados en diferentes regiones del mundo, en particular en Afganistán, Irak y Libia durante la última década. ¿Acaso ello resolvió aunque sea un solo problema?, se interrogó Putin, advirtiendo a Obama sobre una repetición de los errores del pasado.
Putin propuso además abordar la cuestión del conflicto sirio en el marco de la cumbre del G20 en San Petersburgo, excapital imperial rusa.
Aunque no esté prevista ninguna reunión bilateral entre ambos, esta cumbre es considerada como una última oportunidad para los dos dirigentes de discutir en persona un eventual nuevo ataque en Siria antes del pronunciamiento del Congreso de Estados Unidos (ver recuadro aparte).
Evidentemente, el G20 no puede reemplazar al Consejo de seguridad de la ONU. Pero es un buen terreno para discutir acerca de un problema. ¿Por qué no aprovecharlo?, destacó Putin.
Estados Unidos y Francia, que se convirtió en el principal aliado de Washington en la crisis siria tras el rechazo de los parlamentarios británicos a una intervención militar en Siria, llaman a actuar contra el régimen del presidente Asad mediante un ataque limitado.
Por su parte, Moscú acusa a los rebeldes de haber utilizado las armas químicas para desacreditar al Gobierno. El Kremlin bloqueó junto a China toda decisión del Consejo de seguridad de la ONU destinada a adoptar sanciones, o a avalar una acción punitiva contra Al Asad.
Agencia AFP


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