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La Hermandad Musulmana acecha detrás del movimiento popular
Un grupo de manifestantes cairotas declara su disposición a inmolarse en pos de la caída del régimen de Hosni Mubarak. Los analistas se muestran preocupados por la creciente influencia islamista en el movimiento de protesta.
La Hermandad, cuyo ideario se basa en el establecimiento por medios pacíficos de un Estado islámico en Egipto, tiene sus antecedentes a finales del siglo XIX, cuando el integrismo islámico se organizó en El Cairo como fuerza nacionalista contraria a la administración británica.
En 1928, el maestro Hasan el Banna fundó en la ciudad de Ismailía la «Hermandad Musulmana» bajo el lema «El Corán es nuestra constitución y el profeta nuestro jefe», y se convirtió así en el primer «Guía supremo» del movimiento.
Legalización
En diciembre de 1948 el Gobierno egipcio ilegalizó a La Hermandad Musulmana y en 1949 Hasán El Banna fue asesinado en oscuras circunstancias.
La Hermandad no volvió a la legalidad hasta 1952, cuando los «Oficiales Libres», encabezados por el coronel Gamal Abdel Naser, derrocan a la monarquía del rey Faruk y proclamaron la República.
Sin embargo, el carácter marcadamente laico, filosocialista y panarabista de la revolución naserista chocó abiertamente con los planteamientos de La Hermandad, cada vez más crítica con el nuevo régimen, que terminó por ilegalizarla en 1954.
El sucesor de Naser, Anuar El Sadat (1970-1981), inició una política de acercamiento a La Hermandad para contrarrestar la influencia de los comunistas en la vida política y social de Egipto, más aún si se tiene en cuenta el cambio de rumbo experimentado por el régimen, que del filosocialismo naserista pasó a ser uno de los más firmes aliados de EE.UU. en la región.
En 1971 el Islam fue declarado la religión del Estado en Egipto y en 1972 la «sharia» (ley islámica) quedó constituida como «una de las principales fuentes de derecho», pero no la única, como reclama La Hermandad Musulmana.
En 1978, La Hermandad logró un gran éxito en las elecciones universitarias y al año siguiente manifestó su rechazo a los Acuerdos de paz de Camp David firmados por Egipto con Israel.
Dichos acuerdos implicaban la devolución a Egipto de la península del Sinaí, ocupada por los israelíes en la Guerra de los Seis Días de 1967 y, sobre todo, el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, algo insólito hasta ese momento y que le valió a Egipto el rechazo generalizado en el resto del mundo árabe.
Enmienda
En 1980 Sadat hizo una nueva concesión a La Hermandad, con la introducción de una enmienda en la Constitución que elevó la «sharia» a la categoría de «principal fuente del derecho».
El 3 de septiembre de 1981 Sadat encarceló a 3.000 personas acusadas de conspiración, entre ellas al líder supremo de La Hermandad, Omar El Telmesani, y al Papa de los cristianos coptos, Chenuda III.
El 6 de octubre de 1981, Sadat fue asesinado por un comando integrista de su propio Ejército adscrito a la Yihad Islámica.
Su sucesor, Hosni Mubarak, liberó en diciembre de 1981 a la mayoría de los detenidos por su antecesor, entre ellos a Telmesani.
En la actualidad, La Hermandad Musulmana es uno de los grupos con mayor influencia social en Egipto y en otros lugares de Medio Oriente, como Jordania o los territorios palestinos, donde el movimiento Hamás, que se nutre de los mismos principios ideológicos, gobierna en la Franja de Gaza.
De hecho, en Egipto, La Hermandad suele ganar las elecciones que se celebran en las asociaciones profesionales, por lo que reclaman su regreso a la legalidad.
En noviembre de 2010 se presentaron a los comicios legislativos con candidatos formalmente independientess pero ninguno de ellos logró imponerse en las urnas, por lo que decidieron no concurrir a la segunda vuelta alegando irregularidades.
Agencia EFE


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