6 de enero 2011 - 00:00

La ilusión de ver una línea recta

El año comienza con mucha fuerza y expectativas. En los tres primeros días, el Índice S&P500 subió un 1,50% y ayer cerró la jornada prácticamente en los máximos del día, ganando un 0,50%. Como justificación de este entusiasmo ayer, el reporte de empleos privados salió mucho más fuerte de lo que todos esperaban. Durante diciembre se generaron 297.000 empleos privados, cuando la mayoría de los analistas esperaba un crecimiento de 100.000, y como si esto fuera poco, el Índice ISM no manufacturero también salió mejor de lo esperado.

Esta noticia hizo que los futuros del S&P500 se recuperaran, que el dólar se apreciara un 1% y que la nota de 10 años del Tesoro norteamericano tocara niveles de un 3,49% para finalmente cerrar el día por encima del 3,45%, que era una resistencia bien importante. Aunque se sostiene que la economía norteamericana está más fuerte de lo que muchos creen, no hay que dejar de observar que todo este entusiasmo está ocurriendo justo en vísperas del tan esperado reporte oficial del nivel de empleos generados durante diciembre. Lo que preocupa es que el mercad está descontando un superreporte para mañana, y la más mínima decepción puede ser un balde de agua fría por más que el reporte en sí sea positivo. Se es optimista y puede ser un muy buen año para el mercado accionario, pero al mismo tiempo no se puede ignorar que el S&P500 ha subido más del 8% en veinticinco días de operaciones.

Los mercados no se mueven en línea recta y también sabemos que las correcciones son sanas. Creo que se está pronto para ver una corrección como corresponde.

(*) LatMark A.M.

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