13 de octubre 2011 - 00:00

La lluvia retrasó arribos

Los paraguas fueron el denominador común en Guadalajara. A pesar del mal clima, se formaron largas colas para adquirir entradas para la jornada inaugural de los Panamericanos.
Los paraguas fueron el denominador común en Guadalajara. A pesar del mal clima, se formaron largas colas para adquirir entradas para la jornada inaugural de los Panamericanos.
Varios deportistas argentinos que debían llegar ayer a Guadalajara se han retrasado por la lluvia que, causada por el huracán Jova, cayó desde la madrugada en gran parte del estado mexicano de Jalisco.

Así lo confirmaron fuentes de la delegación argentina que, no obstante, desdramatizaron la situación, ya que lo importante es que ya están en México y Guadalajara está a sólo una hora de vuelo de la capital del país.

«Ha habido algunos atrasos, pero lo importante es que están llegando», precisó Eduardo Moyano, jefe de prensa del Comité Olímpico Argentino.

Entre los afectados por la situación está el ciclista Walter Pérez, medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y designado abanderado de la Argentina para el desfile inaugural de los Panamericanos, que se desarrollará mañana. Moyano manifestó su seguridad de que el laureado ciclista estará a tiempo para el desfile. Para ayer estaba además prevista la llegada a la sede de los Juegos de los representantes de sóftbol, handball, pelota vasca, parte del equipo de natación sincronizada y tiro.

Para hoy se espera la llegada del equipo femenino de fútbol, las demás seleccionadas de natación sincronizada y de los equipos de hockey sobre césped, incluidas Las Leonas, que buscarán en Guadalajara su séptimo oro panamericano consecutivo.

La delegación argentina ya izó el martes, de forma oficial, su bandera en la Villa Panamericana, ocasión en que el exciclista Gabriel Curuchet, jefe de equipo, manifestó su confianza en que la Argentina superará el octavo lugar alcanzado en los Panamericanos de Río 2007.

El deporte argentino está empeñado en un plan de largo plazo cuyos frutos, según Curuchet, deberían verse en los Juegos Olímpicos de Brasil 2016.