Los Zetas se formaron en la década de 1990 por un grupo de soldados desertores de las fuerzas especiales del Ejército mexicano, para convertirse en el brazo armado del entonces poderoso cartel del Golfo.
Se separaron de éste en 2010 y formaron una nueva organización, lanzando una violenta ofensiva para expandir su territorio. Reclutaron hombres entre los «kaibiles» de Guatemala y en Texas, además de contratar a otras pandillas.
Ampliaron su accionar hacia otras actividades criminales como el secuestro, la extorsión y hasta el tráfico de productos falsificados, la piratería y la trata de personas.
El cartel, que según estimaciones oficiales podría tener hasta 10.000 miembros, es conocido por su brutalidad y es acusado de algunas de la peores atrocidades en la guerra del narco, entre ellas el asesinato de cientos de inmigrantes y el incendio de un casino que causó 52 muertes.
En mayo fueron señalados de haber arrojado los cadáveres mutilados, sin piernas, brazos ni cabezas, de 49 víctimas en los alrededores de la ciudad norteña de Monterrey.
Recientemente, el cartel ha mostrado señales de división, en medio de disputas entre sus miembros. Una vieja rivalidad entre Lazcano y su lugarteniente, Miguel «el Z-40» Treviño, ha causado explosiones de violencia en los últimos meses.
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