La pelota sí se mancha

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En las últimas semanas el fútbol europeo se vio sacudido por el más grande escándalo de su historia. Nueve países resultaron involucrados en una red de apuestas ilegales que presuntamente habrían arreglado más de 200 partidos.

«Es tan sólo la punta del iceberg», afirma el director de la Policía de la ciudad alemana de Bochum, Friedhelm Althans, donde explotó el caso de la corrupción en el fútbol.

Los indicios hablan hasta el momento de partidos fraudulentos en ligas de Alemania, Bélgica, Austria, Suiza, Croacia, Bosnia, Eslovenia, Hungría y Turquía. La sospecha pesa incluso sobre tres encuentros de la presente Champions League y doce de la Europa League, el nuevo nombre de la Copa UEFA. También se sospecha de un encuentro por las eliminatorias del campeonato europeo Sub 21 de selecciones.

Si bien en España no se pudo comprobar aún nada, la UEFA alertó a la Federación de Fútbol de la existencia de «infracciones eventualmente cometidas por deportistas que habían apostado especulando con el resultado de los propios partidos que disputaban y de otros».

El Comité de competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) acordó la apertura de un expediente disciplinario deportivo contra diversos futbolistas con licencia para participar en las competiciones oficiales nacionales por su posible implicancia en apuestas.

Cada año, las apuestas por internet generan 12.000 millones de euros en Europa. Sólo en España, el negocio del juego a través de la red generó 250 millones de euros el pasado año, con un crecimiento anual progresivo. El «boom» de páginas de internet dedicadas a esta modalidad, junto con la percepción por parte del usuario de obtener dinero de forma sencilla, y el hecho de que gran parte de las empresas del sector estén radicadas en paraísos fiscales, han hecho que este sector se haya involucrado hasta las entrañas del deporte y más específicamente en el fútbol.

Es tal su éxito que Bwin paga al Real Madrid 17 millones de euros anuales por lucir su nombre en la camiseta. Una pequeña parte si se comparan con los 216 millones que facturó en el primer semestre de este año la empresa de apuestas on line.

«Primero debe encontrarse a los responsables. Sólo entonces podremos hablar de sanciones. Esto es el escándalo más grande de arreglo de partidos en el continente», dijo Peter Limacher, funcionario de la UEFA, no se atreve a dar un pronóstico sobre las posibles consecuencias.

La policía ya llevó a cabo 50 allanamientos en Alemania, Reino Unido, Suiza y Austria, realizó 17 detenciones (15 en Alemania y 2 en Suiza) e incautó efectivo y bienes, por un valor de u$s 1,5 millón.

La banda delictiva

Los líderes de la pandilla de apuestas son sospechosos de sobornar jugadores, entrenadores, árbitros y otros directivos para arreglar partidos. Se estima que los líderes ganaron al menos 14,82 millones de dólares. La cifra podría ser mayor porque las autoridades señalaron que la cantidad de partidos podría aumentar, dijo el jefe de la Policía de Bochum, Friedhelm Atlhans

Entre los implicados en este caso podría encontrarse Ante Sapina, un mafioso croata que ya estuvo involucrado en el que, hasta ahora, ha sido el mayor caso de apuestas ilegales en el fútbol europeo. En el año 2005, el ex árbitro de la segunda división alemana, Robert Hoyzer, fue condenado a dos años y medio de prisión por pertenecer a una trama internacional de apuestas ilegales, que le reportó 67.000 euros por arreglar 23 partidos. Además de la investigación de la Fiscalía de Bochum, la Policía italiana ha detenido a nueve personas por pertenecer a una supuesta red de apuestas ilegales que arreglaba partidos de las divisiones inferiores del país. Le habrían suministrado sedantes a médicos de equipos, cocineros de hoteles para drogar a jugadores en los partidos que serían manipulados, señaló el abogado de uno de los sospechosos.

Un caso dramático vivió el búlgaro del Manchester United, Dimitar Berbatov, quien debió abandonar la ciudad de Sofía tras recibir amenazas de la mafia búlgara que secuestrarían a su esposa e hija si no les daba 600 mil euros y que se especula que terminó pagando.

Alemania fue aparentemente el centro nervioso de la red de apuestas ilegales.

Un jugador del equipo Würzburger Kicker se encuentra detenido: confesó haber participado en casos previos de manipulación. En la mira de los investigadores se encuentra también un árbitro. El juez, presuntamente, recibió dinero de los promotores de apuestas ilegales para manipular partidos de la Liga Regional Sur en Alemania.

La FIFA anunció ayer, tras la reunión extraordinaria de su Comité Ejecutivo, que la Interpol será su nuevo aliado para luchar contra las apuestas ilegales que se producen en el mundo del fútbol.

El fútbol es el deporte que más dinero mueve en Europa. Los escándalos relacionados con el llamado «deporte rey» comienzan a ser tan preocupantes como frecuentes.

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