¿Quién si no los galeses para hablar de rutas, tras haber hecho más de 12.000 kilómetros por mar para fundar un nuevo mundo? Gaiman es hoy la ciudad más conocida en lo que a turismo por esta colonia respecta, ya que allí se encuentran las más atractivas casas de té, donde se sirve la famosa torta negra, y se ubican algunos de los templos más pintorescos. Aun así, "Y Wladfa" (nombre que lleva en lengua galesa esta colonia chubutense) se extiende también por Dolavon, 28 de Julio y, casi en la cordillera y fuera del valle del río Negro, Trevelin. Todas son poblaciones fundadas por los galeses y con fuerte sello de esta colectividad, que también se extendió en pequeños asentamientos rurales que llevan nombres en lengua galesa. En la lista además debe incluirse a las muy conocidas Puerto Madryn, Trelew, Rawson y Esquel, ciudades que también son fruto de la aventura galesa, aunque hoy ya tienen una impronta propia.
capillas y torta
La llegada de familias galesas a la Argentina y en particular a Chubut es parte de un fenómeno muy interesante y complejo que sobre el final del siglo XX logró desarrollar una faceta turística. Para los viajeros que llegan a esta zona de la Patagonia, la Ruta de los Galeses lleva por unas 18 capillas de estilo neogótico y neoclásico y variadas opciones de paseos históricos y culturales en torno a éstas.
Gaiman posee dos capillas -Bethel (1913) y Vieja (1880)-, al igual que Dolavon -Carmel (1925) y Ebenezer (1894)-. A su vez, la turística Trevelin cuenta con la pintoresca capilla Bethel (1897). También posee sus templos sagrados Rawson -Ricardo Berwyn (1881)-, Trelew -Tabernacl (1889)- y Esquel -Salem (1915)-. El camino por el resto de las capillas galesas lleva a poblados o caseríos rurales muy pequeños ubicados en el valle inferior del río Chubut. Así se puede llegar a Bryn Gwyn -Seion (1870)-, Tyr Halen -Bethel (1901)-, La Angostura -Salem (1912)-, Maesteg -San David (1917)-, Treorky -Bethlehem (1896)-, Glyn Du -Moriah (1880)-, Drofa Dulog -Nazareth (1891)-, Bethesda (1904), Bryn Crwn (1900) y Glan Alaw (1887).
En torno a las capillas se desarrolla buena parte de la vida cultural de los galeses, que hacen un culto a su lengua, la cual muchos aseguran que ha sido más preservada en estas colonias que en la propia Cardiff, capital de Gales. Los festivales músico-literarios como el Eisteddfod y el Eorsedd son parte de estas arraigadas costumbres.
Gaiman a su vez se ha hecho famosa por sus seis casas de té, donde todas las tardes se puede disfrutar de la famosa torta galesa, esa que gracias a los secretos de su elaboración puede llegar a durar décadas sin perder sus propiedades. Cardiff es la casa de té más conocida, con su tetera gigante y la bandera de Gales en sus jardines. Allí estuvo de visita Lady Diana, princesa de Gales, en noviembre de 1995.
El agroturismo es otro de los fuertes de Gaiman y sus alrededores, ya que en todo ese valle que los galeses volvieron fértil a costa de mucho esfuerzo se ubican varias chacras que cultivan frutas finas. Los dulces son un clásico regional tanto en el valle del río Negro como en la cordillerana Trevelin, donde los coloridos tulipanes son otro de los grandes atractivos. A su vez, los galeses también abren las puertas de sus producciones orgánicas y las granjas en las que crían ovejas.
Tomando a Gaiman como eje del circuito, también se integran en un paseo turístico las visitas al Museo Regional Galés, en la antigua estación del Ferrocarril Nacional Patagónico; el Museo Antropológico; la Primera Casa de la región; y el Parque El Desafío, en la vera del río Chubut. A su vez, el Parque Paleontológico de Bryn Gwyn (Loma Blanca en castellano) también merece ser conocido, ubicado a 10 km de Gaiman.
| Pablo Domini |


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