18 de noviembre 2009 - 00:00

“La Scala no creía que llegáramos”

Periodista: ¿Por que la Scala traerá «Aída» en versión de concierto? ¿Era imposible ponerla en escena?

Pedro Pablo García Caffi: Era perfectamente posible. Fue decisión de ellos no hacerlo.

P.: ¿Por qué?

P.P.G.C.: Supongo que pensaban que el Colón no iba a estar en condiciones de escenificarla.

P.: El mismo Daniel Barenboim, que la dirigirá, pensaba lo mismo y lo declaró.

P.P.G.C.: Así fue. Tuvimos una conversación telefónica larga con el maestro Barenboim esa misma tarde. En todos estos meses hubo muchos malentendidos. El año próximo se comproborá que se podía, pero la Scala lo decidió de esa forma. Yo propuse otra ópera más adecuada para dar en versión de concierto. La espectacularidad de «Aída» hace que sea un pecado no poder ver en escena la marcha triunfal, los desfiles...

P.: ¿La Scala viene con recursos de ellos?

P.P.G.C.: Sí, por supuesto. Eso forma parte del convenio. Nosotros sólo pagamos el alojamiento. Y a Barenboim.

P.: También se había dicho que se abriría la temporada con la Scala y no es así.

P.P.G.C.: Personalmente, nunca me atrajo la idea de que se celebrara el Bicentenario con la Scala. Opacaría al resto. En todo caso, si la reapertura hubiese sido con la Scala, tendría que haber sido en coproducción.

P.: ¿Le parece adecuado el programa con el que se hará la gala? Un popurrí de «El lago de los cisnes», «La Bohème»...

P.P.G.C.: También habrá una obra sinfónica argentina. Reconozco que fue un error mío la forma como se anunció. Ocurre que a mí no me gustaba poner «Obra argentina a designar». Suena muy mal. Pero la habrá. Y, dadas las características del acontecimiento, será una obra histórica. Hace mucho que estamos investigando en los archivos sobre composiciones que se ejecutaron en los años de la apertura del Colón, y es muy arduo rastrearlos. Este es uno de los grandes déficit que tenemos como país: la conservación de nuestro pasado. Hay pocas partituras, pocos datos. Podemos orientarnos por los programas de mano pero luego no hallamos registros que permitan fácilmente recobrar aquellas obras. Pero la habrá, el 25 de mayo habrá también una obra argentina.

P.: ¿Con qué criterios se confeccionó la temporada?

P.P.G.C.: Se evaluaron tres elementos: lo que se hizo en el teatro en su historia, el lugar hacia donde queremos ir en el siglo XXI, y la necesaria reconciliación del público con el Colón. Dentro de la temporada 2010, que por supuesto es de transición ya que la plena será en 2011, pesó la suma de estos elementos. Hay quienes criticaron la inclusión de «La Bohème». «La Bohème» es, históricamente, la ópera más representada en el Colón, seguida por «La traviata». «La Bohème» es la ópera más amada por nuestro público, y en la temporada de reapertura debía estar. Pero no nos quedamos sólo en eso, desde luego. El año próximo volverá una ópera extraordinaria como Katia Kabanová de Leos Janacek.

P.: A propósito de lo que menciona, habrá escuchado que se le criticó que se autoasignara la puesta en escena de esta ópera.

P.P.G.C.: Yo soy el director artístico del teatro, no sólo el general. Yo dirijo equipos de especialistas, de escenotécnicos, de artistas, en consecuencia, no sólo no creo que sea algo indebido sino que es un deber de un director artístico, por respeto a su equipo, que ponga en escena una ópera. Pero quiero aclarar algo: al igual que hice cuando puse en escena Oedipus Rex» cuando era director en el Argentino de La Plata, yo no percibiré un centavo por esa puesta. Yo tengo mi sueldo como director y no sería ético, en consecuencia, cobrar una puesta que, le repito, creo que es una función ineludible de un director artístico. Y de paso le ahorro dinero al gobierno.

P.: ¿No faltan artistas de nivel internacional en el 2010? En la temporada diseñada por Sanguinetti figuraba el argentino Marcelo Álvarez por ejemplo.

P.P.G.C.: Me hubiese gustado tener a Álvarez e ignoro qué habría convenido mi predecesor. En principio, no había nada firmado con nadie, no sólo con él. Intenté comunicarme con Álvarez pero sólo me respondió su manager. La respuesta fue que ofrecía un concierto junto a la Filarmónica para la que pretendía un cachet tan enorme que yo podría montar una ópera entera con ese dinero. No sé si Álvarez lo sabe, eso fue lo que me dijo el manager.

P.: Angela Gheorgiu también iba a venir...

P.P.G.C.: Sí, pero en su caso el problema fue diferente. Ella iba a cantar justamente «La Bohème», pero hubo un cambio de su agenda y terminó pidiéndome cantar todas las funciones cada 2 ó 3 días, y eso era imposible, no podíamos adecuarnos a lo que necesitaba. Tampoco pudo venir, aunque estuvo por hacerlo, Renée Fleming

P.: ¿Plácido Domingo?

P.P.G.C.: En 2011 Domingo estará en «Simon Boccanegra». De todas formas, nombres como los de Hugo de Ana, Bordolini, Barenboim, Zubin Mehta, Yo Yo Ma, Virginia Tola garantizan, para una temporada de transición como es esta, una gran jerarquía.

P.: ¿Con qué abrirá en el 2011?

P.P.G.C.: Ojalá pueda concretarse, aunque faltan cerrar algunas cosas: Con «Benvenuto Cellini» de Berlioz, una ópera bellísima que hace años que falta del Colón. Mi idea era hacerla el año que viene en lugar de «Manon», que es más conocida, también con puesta de Barbe y Doucet, que harán la de Massenet.

M.Z.

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