7 de mayo 2019 - 00:01

La sinuosidad de Trump complica la estrategia de EE.UU. en Venezuela

Impuso sanciones durísimas y amenaza con una intervención militar, pero deja a la diplomacia en el aire en lo que hace a la denunciada injerencia de Rusia. Más dudas sobre su vínculo con Putin.

halcón. Mike Pompeo tiene credenciales bien ganadas en lo que respecta a la dureza de sus posturas en política internacional. Las mismas resultan afines a las de Donald Trump hasta que se tropieza con el vínculo con Rusia.
halcón. Mike Pompeo tiene credenciales bien ganadas en lo que respecta a la dureza de sus posturas en política internacional. Las mismas resultan afines a las de Donald Trump hasta que se tropieza con el vínculo con Rusia.

Rovaniemi (Finlandia) - El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, quedó en una posición incómoda al coincidir en Finlandia con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, a que reprochó lo que calificó como injerencia del Kremlin en la crisis de Venezuela, pero sin poder justificar dichos de Donald Trump acerca de una supuesta inocencia de Vladímir Putin en ese juego geopolítico.

“No vi el contexto completo de esa frase”, esquivó Pompeo los cuestionamientos periodísticos. “El presidente dejó en claro que deseamos que se vaya todo el mundo (de Venezuela), y eso incluye a los rusos”, agregó.

El jefe de la diplomacia estadounidense no pudo dar cuenta de lo afirmado el viernes por su presidente, quien aseguró, tras una larga conversación telefónica con Putin, que este “no busca involucrarse en Venezuela más allá de que le gustaría ver un desarrollo positivo”, tras una larga conversación telefónica con su homólogo ruso.

Uno de los temas que ha condicionado la administración de Trump ha sido la supuesta colusión de su campaña en 2016 con el Kremlin para perjudicar las chances de su rival demócrata, Hillary Clinton.

La investigación del fiscal especial Robert Mueller no alcanzó para sostener el pedido de un levantamiento de cargos, pero los demócratas del Congreso avanzaron ayer en un proceso para declarar en desacato al fiscal general William Barr por no haber entregado una versión completa del informe de Mueller.

Mientras, Lavrov volvió a advertir que una intervención militar de Washington en Venezuela sería “catastrófica” e “injustificada”.

Los dos funcionarios se reunieron en el marco de un encuentro del Consejo Ártico en Finlandia y planean volver a discutir la crisis en el país sudamericano. El Kremlin se ha alineado con el régimen de Nicolás Maduro mientras que la Casa Blanca respalda la pretensión del opositor Juan Guaidó de removerlo, incluso apelando a un golpe de mano militar.

Lavrov dijo a los periodistas que está seguro de que Putin y Trump volverán a reunirse, después de la cumbre que mantuvieron el año pasado en Helsinki.

En su ofensiva contra el chavismo, Trump impuso varias rondas de sanciones a funcionarios venezolanos, decretó un embargo petrolero total contra ese país y hasta amenazó con represalias contra los gobiernos que sigan adquiriendo ese crudo.

Además, respalda a Guaidó y avaló el llamamiento de este al intento de alzamiento militar de la semana pasada, que rápidamente perdió fuerza pese a generar una serie de desórdenes que dejaron cuatro muertos.

Antes de partir a Finlandia, el halcón Pompeo había dejado definiciones duras a los medios de su país.

“Los rusos deben salir” de Venezuela, dijo a la cadena ABC, añadiendo que “todos los países que interfieren con el derecho del pueblo venezolano a restaurar su democracia deben irse”.

El martes pasado, en plena convulsión militar en Caracas, Pompeo había afirmado que Maduro estuvo a punto de salir de Venezuela para refugiarse en Cuba pero que los rusos lo presionaron para que se “quedara”.

En esa tónica de dureza, Trump había dicho -y Pompeo repetido- que “todas las opciones están sobre la misa”, incluida la de la invasión, para desplazar al chavismo. Incluso Guaidó le dijo el domingo a The Washington Post que está dispuesto a pedir a la Asamblea Nacional (parlamento), el poder que lo declaró presidente interino, que estudie y apruebe esa posibilidad.

Sin embargo, tras su encuentro en Finlandia con Pompeo, Lavrov dijo que Estados Unidos comprende ahora que el uso de la fuerza “no es necesario” en Venezuela.

Según el ruso, la reunión “ayudó a reforzar los progresos, fruto de la conversación entre los presidentes de Rusia y Estados Unidos”.

Pero la retórica antirrusa del canciller estadounidense, alejada de la de Trump, estuvo presente en sus definiciones sobre el Ártico.

Ámbito Financiero

y agencias AFP y Reuters

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