El Gobierno espera desde mañana una respuesta de Londres a la protesta que presentó el sábado pasado ante la Embajada de Gran Bretaña por los ejercicios militares anunciados en Malvinas. En la sede diplomática se alegó que, por el fin de semana, aún no activaron los mecanismos de respuesta, pero se habla de sorpresa ante el reclamo. Desde El Calafate, Cristina de Kirchner habló del peligro de una carrera armamentista en la región. Pero en 2007 ya se había realizado un ejercicio militar similar. (Ver pág. 10.)
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