21 de abril 2009 - 00:00

Manchester, Arsenal, Liverpool y Chelsea, más endeudados y acusados de doping financiero

Carlos Tevez, figura del Manchester United, uno de los clubes cuestionados.
Carlos Tevez, figura del Manchester United, uno de los clubes cuestionados.
Ofrecen cientos de millones de euros por estrellas rutilantes, tal el caso del Manchester City con el portugués Cristiano Ronaldo; los sueldos de los jugadores suben año tras año (en 2008 fue un 13%). Sin embargo, lo cierto es que el fútbol inglés se encuentra sumergido en una de sus crisis más profundas de las últimas décadas.

Ya a fines del año pasado, el director de la Federación Inglesa, David Triesman, informaba que la deuda global era de más de 5.200 millones de dólares.

A esa altura de la temporada se encendía la luz de alarma ya que las deudas de los cuatro clubes más poderosos (Manchester United, Chelsea, Liverpool y Arsenal) trepaba a 1.600 millones de dólares.

Ante este alarmante estado de situación, el Gobierno inglés analizaba mayores controles, mientras que el titular de la Federación Inglesa pedía una revisión «que haga más transparente la reglamentación sobre la propiedad de los clubes, ya que nadie confía en lo que se ve».

Sin embargo, nada de eso sucedió, y el Parlamento británico acusó al Manchester United, al Chelsea, al Arsenal y al Liperpool de «doping financiero».

El informe parlamentario eleva 27 recomendaciones a las autoridades del fútbol británico, entre las cuales atacar «los ridículos niveles de endeudamiento» y el hecho de que los dueños utilicen las ganancias de los clubes para contraer préstamos.

Se trata de un cuestionamiento directo a la forma en la que millonarios de Estados Unidos y Rusia adquirieron a los clubes más poderosos de la Premier League, que tienen una deuda estimada en unos 5.000 millones de dólares.

El Grupo Parlamentario dedicado específicamente al caso del fútbol advirtió también a la FIFA que inspeccione más seriamente las operaciones de compra de los clubes y apoyó el proyecto «6+5» de Joseph Blatter para que los equipos tengan en sus formaciones titulares un mínimo de seis jugadores nacidos en el país.

El presidente de la FIFA presentó ese proyecto en un cuestionamiento también dirigido a los clubes ingleses, poblados de cracks extranjeros, gracias a dineros de sus nuevos patrones, y dominadores en las últimas copas europeas.

Manchester United y Chelsea son otra vez semifinalistas de la Liga de Campeones, junto con Arsenal, en tanto Liverpool fue eliminado en cuartos, todos ellos con patrones extranjeros y también planteles dominados por jugadores foráneos.

El Grupo dijo que el fútbol, si bien parece sobrevivir por ahora a la crisis financiera, debería aprender de sus consecuencias para achicar los riesgos sobre las operaciones de compras de clubes, a través de créditos que terminan endeudando aún más a las instituciones.

«El mundo financiero aprendió una seria lección el año pasado», dijo Alan Keen, uno de los miembros del grupo parlamentario, quien además pidió «acciones correctivas» que permitan afrontar «la vulnerabilidad del sistema».

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