3 de enero 2018 - 23:45

Metas traicioneras

Ante la conferencia de prensa dada en la Casa de Gobierno tanto por el jefe de Gabinete de Ministros, el ministro de Hacienda, el ministro de Finanzas y el presidente del BCRA por el tema de las metas de inflación de 2016 y las nuevas alternativas desde ahora en adelante quedó muy claro que las decisiones del Gobierno nacional en materia económica operan sin un sinsentido explícito que no saben cómo ir enmendando ante sus terribles errores. Por ello, daremos solamente los 2 puntos más sobresalientes de la conferencia

Cambio de las metas de inflación: se pasa del 8%-12% proyectado en 2018 y del 5%-8% en 2019 al 15 en 2018, 10 en 2019 y 5% en 2020. Eso quiere decir que reconocen que la meta de inflación originalmente emitidas desde el BCRA -que es quien tiene en su carta orgánica ese objetivo- no sirvió ni rindió ningún resultado, por ello reconocen una meta de inflación más alta que la original y que está casi a la altura de la proyectada en el Presupuesto nacional 2018, pero aún muy lejos de la proyectada real en los estudios privados. La proyectada con datos reales teniendo un aumento gradual del transporte daba cerca del 23% mientras que si el aumento se hace en forma total ya sea en enero/febrero ésta estaría en el orden del 26% anual.

Nivel de endeudamiento: el ministro de Finanzas en la conferencia de prensa no hizo más que ratificar las declaraciones presidenciales de hace aproximadamente 20 días en las cuales se aclaró que íbamos a seguir tomando deuda hasta que los números del Gobierno terminen equilibrándose. Incluso lo que sí realizó el ministro fue ponerle la cantidad, por la que pronunció que en los próximos 2 años la deuda a tomar será de u$s56.000 millones, lo que nos deja a fines de 2019 con un total de u$s280.000 millones de endeudamiento. Cuando expresan que ese nivel es manejable, quiere decir que el PBI de nuestro país se encuentra en los u$s300.000 millones, pero nuestra economía queda muchísimo más expuesta a los vaivenes económicos y políticos mundiales.

Con todo esto podemos decir que nos deparan dos años mucho más duros de lo que nos vienen prediciendo y altamente voluntaristas con respecto a las inversiones, puesto que el pasado ya pasó y no existe en el futuro un retorno a él y la gestión gubernamental se encuentra muy tomada por prácticas populistas, en este caso de derecha, y libremercadistas que desconocen la realidad como la idiosincrasia de nuestro país.

(*) Economista

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