Todo lo que quedaba ayer de ese popular establecimiento cerca del mar era un cráter y varios montículos de arena. También había esparcidos banderines multicolores y anoraks de lona.
El cráter es tan profundo que el agua de mar lo llenó por debajo.
"Era una reunión social anodina. Los muchachos vinieron a comer después [del ayuno diurno] del ramadán y empezaron a ver el partido. No estamos en una zona militar", dijo Wael Soboh, un policía palestino.
Ocho personas murieron en el acto, todas oriundas de Yan Yunis, una ciudad cercana, indicaron fuentes médicas.
Equipos de socorro con palas mecánicas buscaban ayer por la mañana, bajo un sol abrasador, a una novena víctima. "Es posible que el hombre haya reventado", dice Mohamad Astal, otro residente. Los socorristas de Gaza hallaron el cuerpo poco después.
Los vecinos afirman que tres miembros de la misma familia figuran entre las víctimas y que la mayoría de los muertos eran veinteañeros.
"Había un corte de electricidad en Jan Yunis, pero acá había un generador y por eso mucha gente vino a ver el partido", cuenta Mohamed al Aqad, que estaba en el lugar pero salió ileso de la explosión.
Las discusiones sobre fútbol seguían entre los jóvenes que ayudaban a buscar al hombre desaparecido. Y cuando se les preguntaba por quién hincharán en la final del domingo en Río de Janeiro, uno responde: "¡Por Argentina, por supuesto!", aunque otro, con una camiseta roja de la selección inglesa, dice: "¡No, por Alemania!".
| Agencias EFE y ANSA |


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