15 de febrero 2011 - 00:00

Mubarak: consejos de un mal hijo precipitaron la fuga en helicóptero

Gamal Mubarak era el candidato del depuesto presidente para sucederlo. Su hermano mayor, Alaá, le reprochó sus negocios en plena crisis.
Gamal Mubarak era el candidato del depuesto presidente para sucederlo. Su hermano mayor, Alaá, le reprochó sus negocios en plena crisis.
El Cairo - Mal informado por su ministro del Interior, presionado por su hijo Gamal para que ignorara las manifestaciones, Hosni Mubarak permaneció sumido en una total confusión durante sus últimos días en el poder, según la prensa egipcia.

Los diarios gubernamentales y privados mencionan un violento altercado entre los dos hijos del jefe del Estado, Alaá, el mayor, y Gamal, de 47 años, a quien se mencionaba como sucesor.

El mayor le reprochó al menor haber «mancillado la imagen» de su padre, que dirigió Egipto durante casi 30 años.

El 10 de febrero, antes de la histórica renuncia, «la confusión e incluso la impotencia eran grandes en el palacio presidencial», escribió ayer Al Ahram, peso pesado de la prensa pro Mubarak. «No comprendían verdaderamente lo que estaba pasando», añadió el diario, en referencia a las manifestaciones que sacudieron el país durante 18 días.

Según la prensa, la influencia de Gamal, descripto como una persona ambiciosa rodeada de hombres de negocios, fue muy visible en los discursos de su padre a la nación durante la crisis.

«Gamal Mubarak manejó la crisis (...) con el ojo puesto en el poder. Solo comprendió muy tarde que estaba fuera de juego, y por eso los discursos no correspondían a lo que la gente quería escuchar, lo que aumentó su furia», añadió Al Ahram.

El jueves, antes de la aparición de Mubarak en la televisión, «Gamal convenció a su padre de hacer un último intento, anunciar reformas y delegar los poderes a Omar Suleimán», cuyo nombramiento como vicepresidente no había convencido a la muchedumbre.

«Otros sugerían un tono más conciliador y sentimental, pero Gamal no estaba de acuerdo. El discurso encendió a las masas, la tentativa fracasó, el presidente cayó», según el periódico.

La estrategia del hijo menor no era aceptada por todos, ni siquiera en su familia.

Según Al Akhbar (oficial), los dos hijos del presidente casi se pelearon tras la grabación del discurso del 10 de febrero, con motivo de un «montaje» para incluir pasajes más fuertes contra los manifestantes.

«Pudriste el país cuando abriste el camino a tus amigos (empresarios) y mirá el resultado. En vez de que tu padre sea honrado al final de su vida, mancillaste su imagen», gritó Alaá a su hermano, reza el diario, según el cual todo el palacio presidencial oyó la pelea.

El diario añade que el discurso en el que Mubarak iba a anunciar que delegaba sus poderes civiles a Omar Suleimán y a los militares del Ejército fue arreglado a última hora para gran sorpresa de Estados Unidos y de las cancillerías occidentales, que esperaban otro tono.

Según Al Yum Al Sabee (privado), la primera dama, Suzanne Mubarak, se desmayó dos veces a causa del altercado.

Pero parece que fue el detestado ministro del Interior quien desde el principio indujo el rais a error. «El informe que hizo llegar Habib el Adli al presidente Mubarak antes del martes 25 de enero restaba importancia a la manifestación» que marcó el inicio de la revuelta popular, según Al Ahram.

Luego justificó ante Mubarak el «sorprendente éxito» de la manifestación, haciéndole creer que la Hermandad Musulmana (HM) «había movilizado a sus jóvenes conforme a órdenes del extranjero».

Pero el ministro estaba convencido de que se manifestaban solo «unas cuantas familias» y que el asunto podía ser «contenido» y «todo estaba bajo control». Dieciocho días más tarde, el presidente tuvo que renunciar ante la presión de los manifestantes. (Ver más información en páginas 12 y 13.)

Agencia AFP

Dejá tu comentario