11 de febrero 2011 - 00:00

¿Neutral?: denuncian que el Ejército tortura

Londres y El Cairo - Las Fuerzas Armadas egipcias, que se mostraron como «neutrales» desde el inicio de la revuelta y podrían ganar inminente protagonismo en las próximas horas, detuvieron en secreto a cientos de manifestantes antigubernamentales, algunos de los cuales fueron «torturados» y otros no aparecen, afirmaron diversas ONG y víctimas al diario británico The Guardian.

Hosam Bahgat, director de la Iniciativa Egipcia para los Derechos Personales, definió ante el diario quiénes cree que están siendo detenidos. «El abanico es muy amplio, de gente que estaba en las protestas o infringieron el toque de queda a los que respondieron a un miembro de las Fuerzas Armadas o fueron entregados al Ejército por parecer sospechosos o extranjeros», declaró Bahgat. «Es inhabitual y, hasta donde sabemos, tampoco tiene precedentes que el Ejército haga esto», agregó.

Un hombre afirmó que fue detenido en el Museo de Antigüedades tras ser interceptado por uniformados cuando llevaba material médico a los manifestantes heridos por los partidarios del régimen.

«Estaba en una calle y un soldado me detuvo y me preguntó dónde iba», dijo Ashraf. «Me acusó de trabajar para enemigos extranjeros y otros soldados acudieron y empezaron a golpearme con sus armas», explicó.

«Me llevaron a una sala... soldados empezaron a darme patadas. Tenían una bayoneta y amenazaron con violarme con ella», agregó. «Dijeron que podía morir o desaparecer en prisión y que nadie lo sabría nunca», recordó.

Para Heba Morayef, un investigador de Humans Rigths Watch (HRW) en El Cairo, sin embargo, no todos los detenidos son liberados rápidamente. «Muchas familias están llamándonos y diciéndonos: No puedo encontrar a mi hijo, ha desaparecido» reveló Morayef al periódico. «Creo que lo que está pasando es que están siendo arrestados por el ejército».

«Los arrestos por parte de militares de periodistas, defensores de los derechos humanos y jóvenes activistas parecen un intento de intimidar a los informantes y debilitar el apoyo a la protesta en la plaza Tahrir», agregó.

Hasta ahora, la institución más respetada por los egipcios también había sido presentada por periodistas y analistas internacionales como un árbitro que se limitaba a interponerse entre los partidarios y detractores de Mubarak.

«El Ejército permanece neutral, protegiendo tanto el palacio de Mubarak como a los revolucionarios de la plaza Tahrir», escribió, por ejemplo, el periodista Thomas L. Friedman en su columna del diario estadounidense The New York Times.

Y es que, aunque las denuncias por violaciones de derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad se producen todos los días, casi siempre se había dado por sentado que éstas eran responsabilidad de la Policía.

Ahora, recientes revelaciones sugieren que no es imposible que también los soldados estén jugando un papel en la sombra a favor de la aparente estrategia de Mubarak de ganar tiempo.

Por lo pronto, HRW llamó al Ejecutivo a ordenar a la Policía Militar, oficiales de las Fuerzas Armadas y al resto de organizaciones de seguridad a «dejar de arrestar periodistas, activistas y manifestantes arbitrariamente».

Agencias AFP y ANSA

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