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Nicanor Parra: premiado a los 97, después de vivir un siglo
Nicanor Parra en una foto tomada hace una década. Hoy, a los 97 años, vive más apartado en la ciudad balnearia de Las Cruces.
Último superviviente del trío de los grandes poetas chilenos, con Pablo Neruda y Vicente Huidobro, Parra se diferenció de ellos por el tono rupturista de su obra, sus experimentos con la lengua y su sentido de un humor a veces escalofriante. Su obra une el realismo y el surrealismo, pero sobre todo lleva implícita una voluntad permanente de provocar, de generar reacciones en el lector. Una vez se definió como un «embutido de ángel y de bestia». «¿Qué es un antipoeta: un comerciante en urnas y ataúdes?/un sacerdote que no cree en nada?/un general que duda de sí mismo?...Qué es la antipoesía: un temporal en una taza de té?/una mancha de nieve en una roca?/...marque con una cruz la definición que considere correcta», escribió Parra.
Con él «se inicia la democratización de la poesía en lengua española y gracias a él los poetas bajaron del Olimpo», opinó Niall Bins, literato que tuvo a su cargo la edición de las Obras Completas de Parra. En ese proyecto ha trabajado años la editorial española Galaxia Gutemberg-Círculo de Lectores y con él se cierra el perfil literario y personal de Parra, considerado «el último vanguardista de la lengua».
Licenciado en matemáticas y física de la Universidad de Chile, Parra estudió en Estados Unidos e Inglaterra y se especializó en mecánica y cosmología. Políticamente mantuvo una ambigua relación con el poder y huyó de la poesía ideologizada. Durante la Guerra Fría, pese a ser considerado de izquierda, sorprendió a la intelectualidad de la época cuando aceptó una invitación a tomar el té de la esposa de Richard Nixon.
Tamaña «osadía» le valió ser vetado en la Feria del libro de La Habana y repudiado por los comunistas, alejándolo del poeta y Nobel chileno Pablo Neruda, quien tuvo un papel activo en el gobierno de Salvador Allende. Con los años las diferencias se profundizaron con Neruda, quien vivió y fue sepultado a pocos kilómetros de la actual residencia de Parra, Existe un rumor de que cuando murió Neruda en 1973, a los pocos días del golpe de Pinochet, Matilde Urrutia, su viuda, impidió que Parra entrara al velorio.
«A contraposición de Neruda, que hablaba del pueblo, Nicanor habla como el pueblo», dijoj el y crítico chileno Camilo Marks, sobre la diferencias que marcan la poesía de Parra y Neruda. También como rasgo diferenciador, Nicanor Parra ha mezclado la literatura y obras visuales, en montajes como «El pago de Chile» (2006), una representación en la que aparecían ahorcados todos los presidentes del país. Parra fue involuntario protagonista, también, de uno de los principales bochornos de Sebastián Piñera, quien lo dio por muerto al inaugurar la feria del Libro de Santiago el año pasado. El poeta sigue activo, escribiendo a diario en su residencia.
En el primer volumen de sus Obras completas, que está en la calle desde 2006, se reúnen las obras más conocidas del poeta, los poemas y los antipoemas, de 1954; algunas piezas raras o muy remotas que han permanecido semiocultas durante décadas, y más de 240 imágenes o «artefactos» así como trabajos prácticos del autor incluidos en los célebres «Quebrantahuesos», de 1952, parcialmente recogidos en catálogos y antologías. Justamente estos días está saliendo el segundo volumen con el título «Obras Completas & algo +» y algunos textos peculiares.
La noticia del Cervantes a Parra fue recibida con júbilo por la delegación de Chile en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara y también por escritores de otros países que asisten a este gran encuentro cultural. «Siento una alegría inmensa. He sobrevivido toda mi vida a la sombra y a la luz de la poesía de Nicanor Parra, un creador genial, original, que le ha sacado resplandores nuevos al idioma español, de una manera muy mestiza, irónica y lúcida», dijo Antonio Skármeta, uno de los protagonistas de la FIL.
En el pabellón chileno de la Feria, donde se hicieron una foto de familia Skármeta, Arturo Fontaine y otros miembros de la delegación, acompañados por la directora de la Feria, Nubia Macías. Chile es el país invitado de 2012 en esta feria y el Cervantes coronó la celebración.
Fontaine, aseguró que «es un gran día para la poesía de toda la lengua, porque Nicanor Parra ha sido un gran renovador de la lengua», y recordó que Parra tuvo éxito a mediados de los 60 traducido al inglés «lo cual demuestra que es una poesía que viaja, y no toda la poesía lo hace. Es también un premio a la valentía, porque él apostó por una forma de entender la poesía muy novedosa en este momento, muy diferente».


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