20 de enero 2009 - 00:00

"No siempre tener rating significa ser talentoso"

Para Maci, «en una sociedad afecta al psicoanálisis como la nuestrano se puede evitar una lectura freudiana de la familia de ‘La vueltade hogar’, pero si se pone eso por delante, Pinter se vuelveaburrido».
Para Maci, «en una sociedad afecta al psicoanálisis como la nuestra no se puede evitar una lectura freudiana de la familia de ‘La vuelta de hogar’, pero si se pone eso por delante, Pinter se vuelve aburrido».
Ya finalizado el guión de «Los exitosos Pells», el autor y director Alejandro Maci dedicará el resto del año al rodaje de «El origen de la historia», una comedia «negra y sangrienta» (con producción de Patagonik y elenco a confirmar), y a concluir «Pop Art», una novela que publicará Planeta en 2009 para una colección escrita por guionistas. El creador de «Lalola» y « Tumberos» -entre otras miniseries que dejaron su impronta no sólo en la televisión local- acaba de estrenar en el Multiteatro, una de las piezas más controvertidas de Harold Pinter, «La Vuelta al Hogar», prohibida en Buenos Aires por el gobierno de Onganía. El elenco actual está integrado por Arturo Puig, Fabián Vena, Osvaldo Santoro, Rafael Ferro, Lautaro Delgado y Agustina Lecouna.

Periodista: Tiene muchos proyectos entre manos. Empecemoshogar». Alejandro Maci: Torre Nilsson la estrenó en el 68, con Sergio Renán, Héctor Alterio y Osvaldo Terranova en los roles protagónicos, pero Onganía la prohibió de inmediato. En el 73 Renán la repuso y hoy sigue siendo una obra muy polémica, debido a cómo refleja los vínculos familiares o por sus escenas de sexo y violencia. Del universo pinteriano a mí siempre me interesó el aspecto filosófico, su cuestionamiento de la noción de realidad, su manera de encarnar el deseo. Acá uno se pregunta: ¿Quién llega a esa casa en verdad? ¿Es la familia que se reencuentra? ¿Es el hijo que retorna con su esposa? ¿Esto es un sueño o no lo es? ¿Quién es esa mujer misteriosa, en la que se funden la madre, la esposa y la puta, y a la que todos se disputan como bestias feroces mientras ella se adueña del lugar? En una sociedadtan afecta al psicoanálisis como la nuestra uno no puede dejar hacer una lectura freudiana de esta familia, por su manejo de la rivalidad fraterna, por el rol que ocupa el padre.

P.: Pero su marco social es muy concreto.

A.M.: Sí, son personajes de clase media baja, ligados a una época y a un lugar determinado. Si uno no tiene en cuenta eso y pone en primer término estas interpretaciones filosóficaso psicoanalíticas, Pinter se vuelve aburrido. Acá se habla de alcohol, de peleas callejeras, de carreras de caballos. Aunque los personajes nunca dicen lo que realmente dicen, pertenecen a un mundo muy tangible y concreto.

P.: ¿Cómo hace para dirigir teatro y cine con lo ocupado que está como guionista?

A.M.: Lo que pasa es que la salida al aire de un programa no siempre coincide con el momento en que hago los guiones. Con Esther Feldman empezamos a escribir los Pells a fines del 2006. Cuando empezó a salir la tira en noviembre íbamos por el capítulo ciento y pico y ya la terminamos. No es que estoy escribiendo los Pells y dirigiendo «La vuelta al hogar» al mismo tiempo.

P.: No todos los guionistas tienen su suerte ¿Fue difícil imponer esta metodología de trabajo?

A.M.: La tira diaria sigue un esquema industrial y quienes deciden cómo se articula cada proyecto son los productores. Yo sólo puedo decir de qué manera me gusta trabajar. Para mí es importante poder revisar retrospectivamente el material escrito y retocarlo si todavía no se grabó. Cuando uno escribe la tira en el día a día, lo hecho hecho está y todo sigue viaje. Lo bueno es que antes de escribir una línea, hablamos bastante con la gente de la productora y tenemos todo el apoyo de Sebastián Ortega, y eso redunda en la calidad del material.

P.: ¿Cuánto influye su experiencia como guionista en la concreción de un éxito televisivo?

A.M.: En primer lugar no hay fórmulas para el éxito. Yo creo mucho en la experiencia, pero también creo que el suceso de «Lalola» fue un golpe de suerte, porque hubo otros proyectos excelentes a los que no les fue tan bien. La televisión es muy exitista, si un programa tiene alto rating se lo considera bueno por definición, cuando no debería ser así. No es bueno que los argentinos seamos tan elitistas. En este país hay gente muy talentosa que queda relegada por razones totalmente arbitrarias.

P.: ¿Usted cree que el exitismo es un síntoma nacional?

A.M.: El escritor Pedro Orgambide en «Memorias de un hombre de bien» dice: «se lo dedico a los argentinos, ese pueblo impedido en su capacidad de admirar». Es un comentario muy fuerte, pero me parece acertado. El mundo anglosajón es capaz de admirar. Si un norteamericano ve a otro norteamericano que le va bien quiere ser como él. Si un argentino ve a otro argentino que le va mejor que a él lo quiere asesinar porque siente que le va a quitar su lugar.

Sería bueno poder corregir esta patología para que todo mejore, ya que esta modalidad está enquistada en todos lados, sobre todo en el ámbito político y la cultural.

P.: ¿Qué rasgo destacaría de sus últimos guiones?

A.M.: El haber vuelto protagonista al ámbito laboral, un elemento que para nosotros fue muy valioso. Cuando en « Lalola» se trabajaba sobre un nuevo ejemplar de la revista, no era solamente utilería que llevaban los actores, sino que había todo un proyecto editorial que se desarrollaba dentro de la historia. Reflejamos a una auténtica familia laboral, de ésas con la que solemos pasar más tiempo que con la propia. En los Pells ese rasgo cobró aún más protagonismo. El canal es el que determina los vínculos, los amores, la modalidad con la que cada cual se conduce, compite, desea, envidia o se frustra. A mí me gusta mucho el trabajo del guión, porque uno se vuelve médico, abogado penalista, experto en sistemas carcelarios o en neuropsiquiátricos. Yo soy licenciado en filosofía y cuando estaba en la facultad tuve una etapa de fascinación con la obra de Michel Foucault. «Historia la locura», «La verdad y las formas jurídicas», «Vigilar y castigar» e «Historia de la sexualidad» me permitieron acceder a cuestiones que yo desconocía, y ahora me ocurre lo mismo como guionista.

P.: ¿Ese canal de ficción es refleja experiencia televisiva o le demandó una investigación previa?

A.M.: Tuvo que ver con una investigación. Yo siempre trabajé de modo independiente, no soy periodista y en los canales siempre me pierdo. Así que tuvimos mucho que aprender. Fuimos al noticiero del canal y vimos cómo trabaja un equipo periodístico. No en vano, en canal 13, al noticiero le dicen en broma «canal 14» porque es otro mundo, con un archivo aparte, un equipo aparte y un distinto modo de proceder.

Entrevista de Patricia Espinosa

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