30 de marzo 2016 - 00:00

Placentero viaje por un espacio sin tiempo

Placentero viaje por un espacio sin tiempo
Haruki Murakami "El elefante desaparece" (Bs. As., Tusquets, 2016, 344 págs.)

La obsesión por un elefante secuestrado del hombre que lo vio por última vez. La pareja que asalta un McDonald's para comerse 30 Big Macs sólo para reiterar una aventura adolescente ("Nuevo ataque a la panadería"). Una mujer que viaja de vacaciones a Alemania y cuando vuelve se divorcia de su marido por culpa de los pantalones cortos que él le pidió que le trajera ("Lederhosen"). La mujer que deja de dormir para, en una vida oculta, apasionarse con la lectura de Anna Karenina ("Sueño"). El ser que surge de la tierra para declararle su amor a una mujer casada con la que se comunica telepáticamente ("El pequeño monstruo verde"). Un joven escritor contratado para corregir los textos enviados al curso "Aprenda a escribir cartas conmovedoras" recuerda su encuentro con una mujer con la que ha tenido un diálogo epistolar y se plantea qué tendría que haber hecho aquella vez ("Ventanas"). Temas de algunos de los 17 atrapantes cuentos de Haruki Murakami, el narrador japonés candidato permanente al Premio Nobel, difamado como autor pop, espiritualista y posmoderno.

Murakami sostiene que sus cuentos son el laboratorio experimental para sus novelas. Esa forma de descubrir por dónde encaminarse se hace manifiesto en "El pájaro que da cuerda y las mujeres del martes", primer relato de este libro, historia de un abogado desempleado que hace las labores domésticas, al que su mujer le pide que busque el gato que desapareció, es acosado por llamadas eróticas de una mujer y se encuentra con una insólita adolescente, texto que se convirtió mas tarde en el comienzo de su famosa novela "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo".

Los cuentos para Murakami, según escribiera en "Sauce ciego, mujer dormida", son "como una improvisación de jazz, el argumento te lleva a donde a éste le plazca", "son como sombras delicadas que he puesto en el mundo". Y es notable cómo Murakami hace que, esas "sombras delicadas", las confesiones de personas comunes y corrientes se deslicen de forma verosímil hacia lo fantástico, cómo hace aceptar al lector sin sobresaltos un mundo inesperado, cómo naturaliza lo insólito. Cualquiera de los relatos de este libro podría haber pertenecido a la extraordinaria "Antología del cuento extraño" que compilara Rodolfo Walsh.

Escritos en los años 80, publicados en revistas, reunidos en 2005, aparecen ahora por primera vez en español. Pertenecen a la etapa en que Murakami partía de un hecho banal para pasar a una dimensión poética, al encuentro de lo fantástico, que es fácil relacionar con los relatos de Julio Cortázar y de Boris Vian. Etapa que deja atrás para encarar un cuestionamiento de la realidad echando mano a la ciencia ficción, a la fusión con lo onírico. El metafóricamente político cuento "El enanito bailarín", en este libro, hace de un sueño algo real y de la realidad un mundo de pesadilla, cuestionando una sociedad donde la copia vale tanto como lo verdadero, donde el arte es reprimido. Cuento que recuerda los de "El elefante" del genial polaco Slawomir Mrozek.

"El elefante desaparece"
con su forma de "desexplicar" la realidad, su pasión por los fondos musicales y los detalles, por el humor busterkeatoniano, y su tierna poética de la estupidez humana, provoca a no parar de leer para no salirse de ese espacio que parece sin tiempo.

Máximo Soto

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