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Polémico: Cameron recorta beneficios a discapacitados
La medida, anunciada ayer por el ministro de Pensiones, el conservador Ian Duncan Smith, busca ahorrarle al Tesoro británico hasta 2.240 millones de libras esterlinas (3.600 millones de dólares).
Unas 500.000 personas que reciben el subsidio público por discapacidad perderán ese dinero, que les permitía quedarse en sus casas sin tener que trabajar.
Duncan Smith afirmó que en los últimos años hubo un alza del 30% en los casos de personas que cobraban ese subsidio, por un valor para las arcas públicas de 20.800 millones de dólares, algo que el ministro consideró «totalmente inaceptable».
Bajo los nuevos planes, dos millones de solicitantes de ese subsidio serán reevaluados en los próximos cuatro años, y sólo aquellos considerados en necesidad de ayuda estatal básica calificarán para el dinero estatal.
«Hemos introducido un nuevo subsidio, porque el último creció más del 30% en los últimos años. Ha crecido a un nivel muy superior al que crecen los casos de enfermedades o discapacidades que imposibilitan a ciudadanos trabajar», destacó el ministro de Pensión.
«Mucho de ese incremento se debía a lo fácil que era solicitar el subsidio por discapacidad, pero todo eso quedó en el pasado. Ahora los casos se evaluarán más detenidamente y con requisitos más estrictos», agregó.
Duncan Smith defendió la polémica reforma que hará que personas sin brazos o piernas, incluidos exsoldados y mujeres, dejen de cobrar el subsidio «ya que podrían hallar algún tipo de trabajo de acuerdo con sus condiciones».
Las reformas al Sistema de Bienestar británico, que incluyen modificaciones a los subsidios, pensiones y condiciones laborales, generaron mucho rechazo en la población, especialmente dentro del sector público.
El jueves pasado, unos 400 mil trabajadores, entre empleados del sector público, personal de inmigración, empleados estatales, de la Salud pública, profesores y trabajadores del sistema penitenciario, se sumaron a una huelga de 24 horas y marcharon en protesta por las reformas en el sistema de pensiones que los obligarán a trabajar más años, contribuir más y cobrar menos una vez retirados.
En el Reino Unido, desde 1919 es ilegal que la Policía haga huelga. Sin embargo, más de 32.000 agentes vestidos de civil y fuera de servicio fueron a la manifestación organizada en el centro de Londres con gorras negras, en señal de luto por el recorte de 16.000 miembros de la fuerza puesto en marcha por el Gobierno.
Entre los trabajadores se sumaron también catedráticos, empleados del sector de la salud y de los ministerios. El Gobierno de coalición formado por conservadores y liberaldemócratas aplicó en octubre de 2010 un programa de austeridad para reducir el déficit fiscal, que en marzo pasado alcanzó el 6,4% del Producto Bruto Interno (PBI), 97.300 millones de libras (unos 119.315 millones de euros).
El mes pasado el déficit del presupuesto, excluyendo las ayudas al sector bancario, aumentó en 11.100 millones de libras (13.500 millones de euros), por encima de los 10.300 millones de libras (12.600 millones de euros) del mismo mes del año anterior.
Además, el Estado británico registró en marzo un endeudamiento neto de 18.200 millones de libras (22.200 millones de euros), por encima de los 18.000 millones de libras (unos 21.900 millones de euros) que se tomaron prestados en el mismo mes del año anterior.
Según el Tesoro, a pesar de los problemas el Gobierno cumplirá con su objetivo de reducir este año fiscal el déficit estructural, con su política de recorte del gasto público y limitación del endeudamiento.
Agencia ANSA


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