Un comentario del productor, director de cine y guionista uruguayo Álvaro Brechner con el que se mostraron de acuerdo el resto de los invitados que acudieron ayer en Madrid al primero de una serie de encuentros informativos audiovisuales organizados por EGEDA -entidad de gestión de derechos de propiedad intelectual de los productores audiovisuales españoles- y Casa de América.
"Hoy es más fácil para el cine iberoamericano producir con cualquier otro país europeo, e incluso, de su propio entorno, que con España", aseguró Brechner, quien alertó de la "delicada situación" en la que se pueden encontrar los empresarios de cine españoles si España no aclara "cuál es su rol" en todo esto.
Madurez
La reunión, que tenía por objeto informar a la prensa y a los profesionales de la industria, optó por no contar con ningún político, a pesar de que la mayor parte de las preguntas que quedaron sin respuesta en la mesa estaban dirigidas a ellos.
Al comienzo de la reunión, el presidente de EGEDA, Enrique Cerezo, desgranó una serie de datos que avalaron su primera aseveración: "El cine iberoamericano está en plena madurez creativa e industrial". Se trata, agregó, de una industria que factura el 11 por ciento del cine mundial, que tiene 727 millones de espectadores y que el año pasado movió 3.600 millones de dólares, con una tendencia al alza que refuerzan películas propias, a pesar de que el cine estadounidense siga siendo el preferido.
Como ejemplo citó películas como "El clan", del argentino Pablo Trapero, "El club", del chileno Pablo Larraín, "Magallanes", del peruano Salvador del Solar, "La once", de la chilena Maite Alberdi, o "El abrazo de la serpiente" que, por primera vez, llevará a Colombia a competir por un Oscar. Al respecto, Brechner recordó que, hace poco más de diez años, el director de ese film, Ciro Guerra, ganó Cine en Construcción del Festival de San Sebastián: "Logró terminar su primera película con la ayuda española y hoy llega a los Oscar con una coproducción con Venezuela y la Argentina".
Un ejemplo de lo que está pasando, insistió el autor de "Mr. Kaplan" (2012), con la que llegó a estar nominado en los Goya y en los Platino, una iniciativa que, desde hace tres años, va logrando su hueco, resaltó Cerezo, quien se mostró convencido de la importancia de "seguir impulsando la marca del cine iberoamericano". Pero el mayor escollo, después de los problemas de la financiación y de la falta de voluntad política para "creerse que el cine es un negocio que merece la pena", es la distribución.
| Agencia EFE |


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