19 de junio 2014 - 00:00

Proclaman hoy a Felipe VI en una Madrid ultravigilada

Madrid (enviado especial) - El rey Juan Carlos dejó ayer el trono y desde la cero de hoy, cuando se publicó en internet el decreto de su abdicación, lo sucede Felipe VI. El rey saliente participó junto a Mariano Rajoy en un breve acto que se hizo en el Palacio de Oriente frente a casi dos centenares de altos cargos del Estado, expresidentes, jefes partidarios y los pocos dirigentes que actuaron en la Constitución de 1978.

En la mañana de hoy el nuevo monarca jurará ante la asamblea legislativa, encabezará un desfile militar y estará en una recepción, junto a su padre, en el palacio real, para más de dos mil invitados. En Madrid es feriado y es una ciudad artillada con medidas de seguridad y miles de policías, terrazas desalojadas en el trayecto entre el Congreso y el palacio para que las custodien francotiradores y prohibición del uso del espacio aéreo.

Los monárquicos se han convocado para ocupar las calles por las que transitará el nuevo rey en un Rolls cubierto (desaconsejaron, por seguridad, el uso de un convertible) y hay oferta de memorabilia real. En ese trayecto hay oferta de alquiler de balcones a valores récord, entre 6 y 9 mil euros, según la cantidad de gente que pueden albergar.

A diferencia de otras asunciones monárquicas, el acto será absolutamente laico, sin curas ni misas. Habrá muchos uniformes, como que el primer gesto del día será la entrega del cinto de seda de Capitán General de Juan Carlos a Felipe. El exrey mantendrá el cargo de capitán general "en retiro", con lo cual tendrá uso de uniforme y se le rendirán los honores de ese grado. Los dos seguirán viviendo en las casas que ocupan hasta ahora en el predio del Palacio de la Zarzuela.

Juan Carlos no estará en el acto de jura, pero sí en la recepción, después de la cual saludará desde un balcón. Habrá un besamanos que puede durar varias horas, calculando tres segundos por invitado. En la fila de los diplomáticos estará el decano de los embajadores, el argentino Carlos Bettini, que es el más antiguo de todos los que representan a países. Bettini es además amigo personal del exrey.

Juan Carlos se despidió del cargo con una comida el martes a la noche en un quincho de la Casa de Campo al cual invitó a amigos, empresarios y exfuncionarios, a los que llama "los viejos rockeros", con quienes brindó hasta la madrugada de ayer.

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