30 de mayo 2013 - 00:00

Proponen unir las tres cámaras

La idea se hizo explícita, hace un mes, en un esbozo de proyecto que lanzó uno de los principales banqueros del sistema en una reunión con sus pares del sector. El Ejecutivo propuso integrar en una sola entidad las tres grandes cámaras que hoy representan a los bancos nacionales y extranjeros, públicos y privados, como actualmente sucede en la mayoría de los países de la región. El objetivo: mejorar, en un momento crítico para el sistema financiero argentino, la eficiencia en la definición (y la defensa) de los temas clave que debe decidir la banca local en su relación con el Gobierno nacional, los otros sectores de la economía o los sindicatos. Y evitar, además, la 'sobreexposición' a la que hoy intentan escapar casi todos los banqueros cada vez que debe llevarse adelante alguna ríspida negociación con el Poder Ejecutivo.

"Nadie quiere mostrar la cara para pelearse con el Gobierno", resumió a este diario el ejecutivo de una entidad privada. La consigna quedó clara, por ejemplo, en la decisión que tomaron los bancos públicos y privados en los últimos días de colocar al presidente de la cámara de entidades extranjeras, Claudio Cesario, al frente de la discusión salarial que mantienen con el gremio La Bancaria. El nuevo rol del empresario despertó la bronca del secretario nacional de prensa del sindicato, Eduardo Berrozpe, que terminó por considerarla "una provocación" en el marco del conflicto. Pero en los bancos creen que sirvió para evitarles a todos el dolor de cabeza de cada primer semestre: "Cesário no está en la línea de ningún banco. Es de afuera. Cualquier problema con él después se puede solucionar", explican.

Consultados al respecto, desde el Banco Central reconocieron a este diario, sin mayores precisiones, que en algún momento hubo "conversaciones" entre bancos en torno de la idea de conformar una federación que nuclee a las tres cámaras. En rigor, la idea de crear un organismo de este tipo todavía no fue discutida en detalle. Ni fue por ahora demasiado celebrada, tampoco, por dos de las tres asociaciones que deben discutirla. Pero fue sugerida porque supone una instrumentación mucho más sencilla que la que exigiría fusionar las tres cámaras en una, sin necesidad de modificar estatutos ni unificar balances.

Los banqueros más afines a la idea proponen el ejemplo de las asociaciones que integran Felaban, la federación latinoamericana de bancos que desde fines del año pasado lidera Jorge Brito. En Brasil, por ejemplo, la posición de las entidades está expresada por la federación brasileña de bancos (Febraban); en Chile, la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras; en Uruguay, la asociación de bancos; en Venezuela, la Asociación Bancaria y en Paraguay, la Asociación de Bancos. Una fuente oficial se entusiasmó con la idea de que la conducción estuviera a cargo de quien preside la entidad más grande del sistema (entre las públicas es el Banco Nación, que lidera Juan Carlos Fábregas). Pero en el sector explicaron que podrían aplicarse con cargos rotativos.

Dentro del Gobierno, y especialmente más cerca de la Secretaría de Comercio, sostienen la idea de generar vías de diálogo más directas con los presidentes de los bancos y las operadoras de tarjetas de crédito. "Lograr un mecanismo más corto: parecido al actual, pero potenciarlo, hablando directamente con los CEO y los CFO de las compañías, en lugar de con los presidentes de las asociaciones", contó una fuente oficial. En el Central ponen de ejemplo la docilidad que mostró el líder de Visa, Luis Schvimer, en estos días en los que el organismo le pidió limitar las extracciones en dólares de sus clientes. "De él sí se habla muy bien", advierten.

I.O.D.

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