9 de mayo 2013 - 00:00

Quickfood: revertir la tendencia es el desafío

El Rastro: No hay "huella" defensiva de respaldo, con acumulados adversos en $ 125 millones. Y la "huella" a cierto plazo -según menciona- es de "evolución más favorable". Se espera (y lo necesita).

Objeto social: "Productos alimenticios".

Muchos la conocen simplemente por "Paty", denominación que corresponde sólo a uno de sus productos, lo que es un asunto de forma: el fondo son sus números, es una actualidad -hasta primer semestre- que permanece en niveles negativos. Y cuyo único logro es que en 2012 alcanzó a perder menos que en 2011. Toda la estructura sufre con saldos que son abultados y adversos, donde a los $ 95 millones que perdía en igual lapso del año previo ahora se agregaron casi $ 70 millones. La compañía otorga en su reseña una serie de razones para entender sus duros saldos en rojo y donde se destacan el precio de la hacienda -en muy altos niveles- y la dificultad para trasladar eso a los siguientes eslabones de la cadena, tanto en el mercado interno como en el exterior. Agregado el incremento en los costos -mano de obra y otras materias primas- que le erosionaron el margen bruto en unos 6 puntos respecto del año anterior. Así, con $ 925 millones ingresados, le quedaron $ 104 millones de utilidad directa (en 2011, con $ 870 millones vendidos retuvo $ 144 millones).

De inmediato, al cargar los gastos, también en movimiento los de comercialización ya el total operativo quedó bajo el agua: casi $ 58 millones perdidos en seis meses. De allí en más, ligeras variantes, como para un final con negativo rozando los $ 70 millones: sobre su bajo capital midió casi 190% de pérdida porcentual, con 28% sobre patrimonio neto. Los ratios básicos se sostienen en lo aceptable, en lo financiero, con mayor incidencia de los pasivos, si bien en la nueva estructura, reformulada, las cifras resultan mucho más contraídas.

Dejá tu comentario