Falta menos de un mes para las elecciones del 27 de septiembre en Cataluña, unos comicios ordinarios adelantados que Mas presenta como un plebiscito sobre la independencia de la región. Ante la intención separatista, el gobernante Partido Popular (PP) introdujo una proposición de ley urgente en el Congreso de los Diputados que da capacidad punitiva al Tribunal Constitucional cuando sus sentencias se incumplan.
No solo podrá imponerle una multa, también podrá suspender a Artur Mas como jefe del Gobierno catalán y abrirle un proceso penal. La intención es que la medida obtenga luz verde en la semana posterior a las elecciones catalanas del 27 de septiembre, antes de que finalice la legislatura. Rajoy, previsiblemente, disolverá las cortes en octubre para convocar elecciones generales en diciembre.
El Ejecutivo de Artur Mas ve en esta maniobra una manipulación electoralista y "un claro acto inconstitucional". "El partido que gobierna el Estado español en este momento, con mayoría absoluta, se plantea cargarse el Estado de derecho. Y ahora lo que pretenden es simplemente atribuirle al Tribunal Constitucional las funciones que no le corresponden, para que pueda llegar a inhabilitar a determinados cargos públicos", dijo Mas. Fuentes del Ejecutivo catalán adelantaron que si el Parlamento aprueba la medida, sus servicios jurídicos analizarán acudir al propio Tribunal Constitucional español para apelarla.
El partido de Rajoy no tendrá el apoyo parlamentario del Partido Socialista (PSOE), el principal de la oposición, aunque tampoco lo necesita por la mayoría absoluta que tiene. Los socialistas ven una "irresponsabilidad" en la modificación legal, que conlleva además "irregularidades legales" porque su carácter urgente permite no esperar a los informes preceptivos de Consejo General del Poder Judicial y del Consejo de Estado.
Entretanto, Rajoy comenzó a moverse para intentar internacionalizar la campaña electoral catalana, en busca de apoyos de líderes europeos frente al intento unilateral de ruptura de Mas. El martes volvió a tener el de la canciller Angela Merkel en Alemania: "Están los tratados de la Unión Europea que hay que respetar porque garantizan la integridad territorial de los Estados. Aquí no hay diferencia alguna", manifestó Merkel, que consideró "importante" el cumplimiento de la legalidad a escala nacional e internacional. El viernes estará en Madrid el primer ministro británico, David Cameron. El año pasado, Escocia celebró un referendo pactado sobre su independencia de Reino Unido en el que ganó el "no".
| Agencia DPA |


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