17 de octubre 2012 - 00:00

Riesgo de emergentes ya cae un 30% en el año

Dilma Rousseff
Dilma Rousseff
El riesgo-país de los mercados emergentes continúa en octubre con la tendencia bajista que vino mostrando durante casi todo el año. En lo que va de 2012 el índice EMBI (Emerging Market Bond Index), elaborado por el JP Morgan, acumula una reducción de nada menos de un 30%. Y este mes la disminución llega a un nivel también significativo del 7,3%. La consecuencia es que los países que están dentro de este grupo consiguen financiarse a tasas cada vez más bajas en los mercados internacionales. Como contrapartida, muchos países europeos fuertemente endeudados deben pagar tasas cada vez más altas para conseguir financiamiento (como le viene sucediendo a España, Portugal e Italia).

La Argentina también se enmarca dentro de la tendencia de emergentes, pero en realidad está entre los países que menos se han beneficiado por la disminución de tasas. El riesgo de los bonos argentinos acumula una caída del 5,13% en el mes, a pesar de todos los rumores que generó la pesificación de la deuda chaqueña. Pero en el año la reducción del riesgo es de sólo el 8%, menos de la tercera parte de la merma que se observó en promedio en el resto de los mercados emergentes.

Esta evolución favorable de los bonos, que generó como contrapartida una reducción de los rendimientos, implica una compresión de la brecha de tasas entre los emergentes y los bonos del Tesoro norteamericano. Uno de los casos más notables es el de Brasil. Aun en un año flojo en materia de crecimiento, el nivel de riesgo-país cayó más que el promedio de emergentes, nada menos que un 32%. De esta forma, un título emitido por el país que gobierna Dilma Rousseff rinde hoy apenas un 1,51% anual (151 puntos básicos) más que los bonos norteamericanos de similar duración.

Casi todos los países latinoamericanos muestran una tendencia similar. El récord es para Colombia, que consiguió en lo que va de 2012 una baja en su nivel de riesgo-país del 45,1%. El riesgo se ubica ahora por debajo de Brasil, en sólo 107 puntos básicos. En otras palabras, un título colombiano rinde sólo un 1,07% más que un bono norteamericano. En el caso de México, la baja llega al 34,2%, mientras que Uruguay también tuvo una merma espectacular de riesgo a pesar de los problemas con las exportaciones a la Argentina y a la desaceleración brasileña. El riesgo uruguayo está en sólo 120 puntos, tras una disminución del 43,6% en lo que va de 2012.

Sólo Venezuela volvió a superar a la Argentina: el riesgo llegó a 933 puntos básicos,
tras el incremento que sufrieron los títulos las semanas anteriores a las elecciones presidenciales. Este deterioro llevó a muchos analistas internacionales a salir a recomendar la compra de deuda venezolana aprovechando el aumento de tasas.

Pero existen muchos motivos que explican esta reducción dramática de las tasas para los países emergentes:

  • Las políticas monetarias laxas por parte de la Reserva Federal norteamericana y el Banco Central Europea inundaron a los mercados de dólares y euros. Esto generó una baja de tasas en países centrales (especialmente en Estados Unidos y Alemania), por lo que los inversores buscaron otros destinos para sus fondos.

  • Pese a que los mercados accionarios mantienen una importante tendencia alcista en lo que va del año, los inversores aún tienen un alto grado de liquidez. Una porción de esos fondos que se mantienen en efectivo busca alternativas en renta fija que les proporcionen mayores rendimientos que los bonos norteamericanos. Allí es donde aparecen los títulos de países emergentes, que presentan mejores tasas, aunque confluyen cada vez más a los rendimientos de los países desarrollados.

  • Las políticas de la mayor parte de América Latina generan elevados niveles de confianza entre los inversores, por su mezcla de superávit comercial, elevados niveles de ahorro fiscal y fuerte acumulación de reservas por parte del Banco Central. En estas categorías, la Argentina sólo cumple con el primer objetivo, es decir un elevado saldo comercial a favor. Sin embargo, perdió el superávit fiscal de otras épocas y el Central hace ya un lustro que no acumula reservas.

    La distancia que existe entre los bonos de la Argentina y Uruguay grafica con mucha claridad lo que está sucediendo. Mientras que el Global 2017 de Uruguay rinde un 1,52% anual en dólares, el Global 2017, pero de la Argentina, presenta una tasa del 8,5%.
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