3 de agosto 2015 - 00:00

Scioli, con mensaje calmo, va tras el voto de la clase media

Karina Rabolini
Karina Rabolini
 Daniel Scioli cumplió ayer con todo el protocolo necesario para cubrir las expectativas del votante medio de la Capital Federal y el Conurbano mas cercano a la Capital Federal. Puso frenos en televisión y al mismo tiempo el fin de semana lanzó señales para que leyera el mercado.

No es algo nuevo para él: ayer se sentó a la mesa de Mirtha Legrand junto a su esposa, Karina Rabollini sabiendo que el núcleo de las preguntas estarían dentro de la agenda que incomoda al kirchnerismo mas cerrado, pero que él puede surfear sin mayores inconvenientes, sin hacerse cargo incluso de algunas acusaciones sobre la política en los últimos años que volaron sobre esos almuerzos. En otros casos el gobernador reaccionó ante la afitriona, con quien sigue teniendo una relación privilegiada desde hace años, con un estudiado minué para hacerle frente a opiniones de la conductora. En rigor fijó dos limites específicos en el almuerzo de ayer: sobre Cristina de Kirchner y, con menos euforia, sobre la integración de su fórmula presidencial.

Scioli aprovechó una declaración de Axel Kicillof para entrar en tema y cruzar a Legrand: "Se enojó cuando Kicillof le dijo que era una 'mujer grande', pero usted a la Presidenta le dijo que era una 'dictadora' y yo no estoy de acuerdo", le dijo al comienzo. Primer hito en medio de un almuerzo que no estaba llamado a ser conflictivo, ni por la aftriona ni por el invitado o su esposa.

El segundo round fuera del libreto moderado lo protagonizó un ausente en la mesa, Carlos Zannini. El comentario venía con un antecedente: en la emisión del sábado por la noche, Mirtha había invitado a Mauricio Macri y su compañera de fórmula, Gabriela Michetti. En la versión con Scioli de ayer al mediodía la compañía fue Karina Rabolini y no el vice.

La propia conductora explicó que hubo una decisión de ella misma sobre el tema y unió a Zannini dentro del mismo grupo que a Anibal Fernández, otro ausente de esas mesas: a ambos los calificó de "guarangos y maleducados"

Scioli replicó explicando que para la elección de su compañero de fórmula "nos pusimos de acuerdo con la Presidenta".

Mirtha
retrucó con una alerta que fue una crítica al secretario general de la presidencia y, de alguna manera, un elogio a Scioli: "si ganan la elección, los días que él quede a cargo del Poder Ejecutivo yo me voy del país"

"No, Hay muchos prejuicios, yo estoy convencido de que vamos a hacer un buen equipo"
, calmó Scioli.

En lo demás, el candidato del Frente para la Victoria pidió calma y "que la gente vaya a votar tranquila, que su voto va a ser respetado". Fue el tono que Scioli había ido a buscar a ese programa y el que viene cultivando en los últimos días para conquistar al votante de clase media que es el sector que debe hacer la diferencia en las proyecciones de su candidatura. Lo hizo Scioli tambien cuando el fin de semana en un reportaje a medios garantizó que se respetarán todos los compromisos asumidos por el país y llevó calma en un mensaje claramente lanzado hacia los mercados.