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Sin opciones, Israel apoya a su aliado
El primero en reconocerlo públicamente fue ayer el presidente israelí, Shimon Peres, que advirtió contra un posible Gobierno en el país vecino de la Hermandad Musulmana, partido islamista ilegalizado pero tolerado por el poder, que se rige por el cumplimiento de la «sharia» o ley islámica.
«Un Gobierno religioso fanático no sería mejor que la falta de democracia», dijo Peres, destacando que Israel «siempre ha tenido un gran respeto por el presidente Mubarak».
«No quiero decir que todo lo que ha hecho está bien, pero hizo algo por lo que estamos agradecidos: ha mantenido la paz en Medio Oriente», dijo Peres en un acto de recepción a varios nuevos embajadores.
El Gobierno palestino de Abás, que no ha hecho declaraciones oficiales al respecto, llamó el viernes a Mubarak y expresó deseos de «estabilidad y seguridad», según informaciones de la agencia palestina Wafa.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí ha pedido en cartas a los principales líderes mundiales que eviten las críticas al Gobierno de Mubarak y apoyen la necesidad de estabilidad en la región, según informó ayer el diario israelí Haaretz.
En las misivas enviadas a una docena de embajadas, entre las que se encuentran la de Estados Unidos, Canadá, China y Rusia, Israel pide a los líderes mundiales el lanzamiento inmediato de mensajes a favor de la estabilidad en Egipto.
El primer ministro Benjamín Netanyahu, que recién ayer hizo declaraciones desde que comenzaron las protestas en Egipto, ha tratado la cuestión con diferentes representantes internacionales y estaba previsto que la cuestión formara parte de las discusiones con la canciller alemana Angela Merkel ayer y hoy en Jerusalén. Diez ministros alemanes acudirán este año a la visita de Estado anual.
mensajes
El mensaje de la Cancillería israelí vino, sin embargo, seguido de mensajes desde Bruselas en los que la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, y los ministros de Exteriores del bloque pidieron a Egipto diálogo con la oposición y enfatizaron la necesidad de un proceso democrático en el país.
«La UE se ha construido sobre los pilares de la democracia y los derechos humanos. Por eso, la UE debe ponerse al lado de quienes precisamente reclaman para sí esos mismos principios», afirmó el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Guido Westerwelle.
Israel teme que la salida de Mubarak acabe con los 31 años de relaciones pacíficas con Egipto -el único país de Medio Oriente junto a Jordania con el que mantiene una relación diplomática- y ponga en peligro la estabilidad regional.
Para Israel, Egipto es la pieza clave del rompecabezas estratégico de Medio Oriente, donde El Cairo desarrolla un papel de moderador, mientras para los palestinos de Cisjordania la llegada de la Hermandad Musulmana al poder sería interpretada como una extensión del Gobierno islamista de Hamás en Gaza.
Hamás es el brazo palestino de la Hermandad Musulmana y consiguió hacerse con el poder en Gaza en las elecciones de 2006 entre acusaciones de corrupción al Gobierno de Abás. Finalmente asumió el control por la fuerza en 2007 y desde entonces la falta de unidad interpalestina dificulta la celebración de nuevas elecciones y el avance en las negociaciones de paz con Israel.
Mientras la llegada del grupo islamista sería, según los analistas, un golpe para las negociaciones de paz en Medio Oriente y para Abás, el Gobierno de Cisjordania tiene un mayor interés en figuras como la del recién nombrado vicepresidente Omar Suleimán, quien acumula en su currículum viajes como mediador entre el Gobierno de Abás con Hamás y con Israel, o la del ex director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y Nobel de la Paz Mohamed El Baradei.
Agencia DPA


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