El juez levantó la pena de muerte decretada contra Meriam Ibrahim Ishaq, de 27 años, cuyo caso generó críticas a nivel internacional.
"Ahora Meriam está libre", dijo su abogado, Mohamed Mustafá al Nour. "Fue llevada de la prisión a un lugar desconocido para asegurar su seguridad, tras haber recibido amenazas de muerte", agregó.
La joven, que se casó con un cristiano, fue condenada en mayo a morir colgada por blasfemia y apostasía, tras haberse negado a renunciar a la fe cristiana. También fue condenada a 100 latigazos por adulterio, ya que su matrimonio con Daniel Wani está considerado ilegal por la sharia (ley islámica) por la que se rige Sudán.
Ibrahim fue encarcelada y durante su estancia en prisión dio a luz sin ayuda médica y encadenada.
El padre de Ibrahim es musulmán y su madre cristiana ortodoxa de Etiopía. Según la sharia, en Sudán se considera musulmán a todo el que tenga al menos un progenitor musulmán. Pero ante la ausencia de su padre, la joven fue criada como cristiana.
| Agencias DPA y EFE |


Dejá tu comentario