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Todd: “Sigue sin conocerse mucha música venezolana”
Cecilia Todd: «Al retirarse de Venezuela las disqueras trasnacionales, nadie pagaba por difundir música en la radio, aunque ellas no se hubieran tampoco ocupado de grabarla».
«Es que en realidad, la música argentina ya estaba en mí desde antes y esa fue la razón por la que decidí viajar. Yo conocía a Mercedes Sosa, a Atahualpa Yupanqui, a Les Luthiers y a Buenos Aires 8 desde antes de mudarme. He vivido en las islas Canarias, he regresado a Venezuela. Pero siempre encuentro la excusa para viajar dos o tres veces al año a Buenos Aires», declara. Dialogamos con ella:
Periodista: ¿En qué rubro diría que se ubica la música que usted hace?
Cecilia Todd: Aquí en Venezuela no hablamos tanto de folklore, como quizá pasa entre ustedes, sino de música tradicional o de raíz.
P.: ¿Y ocurre como en la Argentina, que este género está pasando por un buen tiempo en cuanto a convocatoria y con grandes figuras emblemáticas?
C.T.: Lamentablemente, lo de Venezuela es bien distinto. Y tan grave era la situación que fue necesario que se sancionara una ley que obliga a transmitir por las radios un porcentaje de música venezolana. Al haberse prácticamente retirado del mercado los grandes sellos trasnacionales -sólo queda uno y se dedica exclusivamente a reeditar lo que llega del exterior-, ya no quedaba quien se hiciera cargo de la «payola» (el pago por pasada que se hace a las radios) y por lo tanto la música del país había quedado sin ningún apoyo. Esto de la ley ha empezado a ayudar a cambiar esa situación y ya vemos grupos o solistas que aparecen haciendo tanto canciones como música instrumental con raíz venezolana. Podría mencionarle, por ejemplo, a José Fabiola, Amaranta Pérez, José Alejandro Delgado, Pomarrosa, C4 trío y unos cuantos más.
P.: Aquel ya lejano disco editado en Argentina de 1973 tiene canciones, como «Tonto malembe», «Pajarillo verde», «Polo margariteño», «Juana» o «La embarazada del viento» que quedaron fuertemente ligadas a su historia artística. ¿Es inevitable que sigan estando en su repertorio?
C.T.: De algún modo sí. Y no pasa sólo en Buenos Aires, donde si no canto «Pajarillo...» o el «Polo...» me matan. Pero tampoco me pesa y, además, sigo incluyendo nuevas cosas en mis repertorios. Ahora, por ejemplo, en el concierto que haremos el próximo 25 de setiembre en el teatro Coliseo incluiremos ocho canciones de uno de los mayores creadores de mi país, autor por ejemplo de «Caramba», injustamente muy poco conocido aun en Venezuela. Se trata de de Otilio Galíndez que ha fallecido el año pasado. Tiene que ver con eso que hablábamos antes. Aún cuando existían, las disqueras trasnacionales jamás apostaron por la música del país y eso explica en parte por qué figuras como las de Otilio han quedado en parte escondidas.
P.: ¿Será la presentación de un disco nuevo?
C.T.: Al revés. Será la grabación de un CD y un DVD en vivo. Estaremos con Jesús Rengel en bandola y mandolina, Leonel Ruiz en piano, Leonardo Vargas en percusión, cuatro y arpa y Mark Brown en contrabajo. Con ellos haremos las canciones de Otilio, algunos otros temas nuevos y, por supuesto, varios de esos clásicos por los que usted me preguntaba y que sigo cantando.
P.: Este ha sido un año muy movido para usted.
C.T.: La verdad es que sí. Arranqué por la Argentina, donde fui dos veces ya, para cantar en Cosquín y para participar de un homenaje a Mercedes Sosa con Teresa Parodi. Pero estuve además en Washington actuando con Serenata Guayanesa. Estuve en Turquía, en Bahía y Recife en el norte de Brasil y ahora, luego de la Argentina tengo que viajar para Cuba.
Entrevista de Ricardo Salton


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