El tango no la tiene fácil. Por un lado, están los bailarines que, sin muchos conflictos aparentes, prefieren seguir danzando (en las milongas o sobre los escenarios) sobre grabaciones de 60 o varios más años atrás. Por otro, están los músicos y cantantes repetidores de ese mismo pasado, con temas viejos recreados o con nuevos pero concebidos en aquellos antiguos estilos. Por último, están los que buscan, casi todos herederos del espíritu piazzolleano en la intención de hacer música para el concierto. Y en este último grupo, proporcionalmente pequeño pero valioso y meritorio, hay de todo, entre los que meramente buscan y los que, además, tienen el talento como para encontrar.
En esta muy buena lista debemos poner a este bandoneonista argentino, nacido en San Juan, formado en universidades de su provincia y de Mendoza, discípulo de Julio Pane, que en 2008 -impulsado por Daniel Binelli y Pedro Ignacio Calderón- decidió radicarse en Nueva York. Allí, Juan José armó su JP Jofré Hard Tango Chamber Band, para hacer tango aprovechando las influencias de Piazzolla y las de su formación en la música de cámara, con una formación multinacional que incluye a la cellista coreana Amy Kang, al violinista norteamericano Eric Silberger, al pianista mendocino Pablo Cafici, al contrabajista del New York City Ballet Ron Wassermann y a algunos invitados.
El resultado es una serie de piezas propias, variadas en sus lenguajes, siempre muy bien construidas, impecablemente tocadas y con el aire suficiente como para seguir creyendo en la permanencia del internacionalizado género rioplatense.
| Ricardo Salton |



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