3 de septiembre 2015 - 00:00

Triunfo de Obama: logró blindar en el Congreso el pacto con Irán

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realizó una gira en Alaska con el fin de llamar la atención sobre los peligros del cambio climático.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realizó una gira en Alaska con el fin de llamar la atención sobre los peligros del cambio climático.
Washington - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, despejó ayer los temores acerca de un posible rechazo del Congreso al acuerdo nuclear con Irán al conseguir varios votos clave en el Senado.

La senadora Barbara Mikulski (Maryland) anunció ayer su apoyo al pacto, rechazado por la oposición y por el Gobierno de Israel, con los que ya son 34 los demócratas que lo avalan y convierten en inviable para los republicanos obtener los votos necesarios para invalidar el veto que Obama prometió imponer a cualquier legislación contra el pacto.

La legisladora reconoció en un comunicado que "ningún acuerdo es perfecto, especialmente uno negociado con el régimen de Irán". Sin embargo, consideró que el acuerdo es "la mejor opción disponible para evitar que Irán tenga la bomba nuclear", por lo que va a votar a favor.

"Pregunté cuáles son las alternativas que pueden ser efectivas y alcanzables si rechazamos este acuerdo. Las consideré seriamente. Pero al final, (los republicanos) no presentan una opción más viable. Las otras dos alternativas son más sanciones o la acción militar", razonó la senadora.

Asimismo, Mikulski explicó que el aumento de sanciones de manera unilateral por parte de Estados Unidos pierde efectividad si los socios de la Unión Europea, China y Rusia las suavizan y que la "acción militar" siempre es una opción posible para el Gobierno estadounidense, pero debe ser la última.

Su anuncio siguió a los hechos el martes por los senadores Bob Casey (Pensilvania) y Chris Coons (Delaware), otros dos demócratas que también dijeron que respaldarán el acuerdo con Irán en la votación prevista en el Congreso para mediados de este mes.

Con 34 senadores demócratas del lado de Obama, los republicanos ya no podrán aglutinar los 67 votos a favor de una resolución en contra del pacto iraní que necesitan para revertir un eventual veto presidencial (dos tercios del cuerpo). Esto es clave ya que es probable que los republicanos del Senado consigan una mayoría simple de 60 votos a favor de esa resolución que obligue a Obama a usar su poder de veto.

Dentro del núcleo duro demócrata en el Senado, sólo uno de sus líderes, el senador Chuck Schumer, ya expresó su rechazo al entendimiento, un "no" emulado por el hispano Robert Menéndez, gran defensor del Gobierno de Benjanín Netanyahu.

El 17 de septiembre vence el plazo dado al Congreso para evaluar y votar el acuerdo con Irán.

Tras el acuerdo alcanzado el 14 de julio en Viena entre Irán y el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania), Obama dijo repetidamente que el pacto es una oportunidad histórica "para un mundo más seguro".

Además, el presidente se involucró personalmente en una campaña para tratar de que el Congreso de Estados Unidos avale el acuerdo "basándose en los hechos y no en la política".

En su discurso más elaborado y extenso sobre el tema, Obama alertó el mes pasado al Congreso que rechazar el acuerdo nuclear con Irán sería el peor error desde la invasión de Irak y llevaría a "otra guerra" en Medio Oriente.

Las reacciones republicanas no se hicieron esperar. "Obligar a un mal acuerdo, pese a las objeciones del pueblo estadounidense y una mayoría en el Congreso, no es una victoria para el presidente Obama", consideró Cory Fritz, portavoz del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner.

"La Casa Blanca puede haber convencido a suficientes demócratas para respaldar un acuerdo que legitima el programa nuclear de Irán, confía en el régimen para hacer sus propias inspecciones y ofrece amnistía a los terroristas, pero este acuerdo está lejos de ser implementado", aseveró Fritz.

Asimismo, el senador republicano y precandidato presidencial Marco Rubio prometió que, en caso de llegar a la presidencia en las elecciones de noviembre del año que viene, "en mi primer día en el cargo, revocaré lo que el presidente está haciendo. Volveremos a imponer sanciones y, de hecho, pediré al Congreso que las aumente y ejerceremos de nuevo una creíble amenaza con nuestra fuerza militar".

El pacto entre el Grupo 5+1 e Irán prevé que Teherán limite su programa nuclear de forma que no pueda fabricar armas atómicas durante al menos diez años, a cambio de que la comunidad internacional levante las sanciones que afectaron severamente su economía.

El mismo pone fin a 35 años de enfrentamiento entre Wa-shington y Teherán y podría, según expertos, reconfigurar los equilibrios geopolíticos en Medio Oriente.

Esto es justamente lo que teme Israel, que asegura que el pacto, más que frenar solo facilitará el acceso del régimen teocrático chiita a la bomba atómica, lo que le haría perder la superioridad estratégica que le da su propio arsenal, nunca reconocido ante las agencias internacionales de control.

Agencias EFE, Reuters, AFP y DPA, y Ámbito Financiero

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