27 de enero 2017 - 00:00

Trump deja a Peña Nieto sin opciones y fuerza una ruptura

El presidente de Estados Unidos no ahorra los gestos humillantes hacia el vecino del sur. Sin embargo, su vocero habló de reprogramar la entrevista.

SENTIMIENTOS HECHOS GRAFFITI. Un tercio de la frontera entre Estados Unidos y México ya está dividida con un muro, una herencia del Gobierno de Bill Clinton. Desde el sur se expresa un antinorteamericano.

SENTIMIENTOS HECHOS GRAFFITI. Un tercio de la frontera entre Estados Unidos y México ya está dividida con un muro, una herencia del Gobierno de Bill Clinton. Desde el sur se expresa un antinorteamericano.

Ciudad de México - Las relaciones entre México y EE.UU. llegaron ayer a un punto máximo de tensión, después de que el presidente Enrique Peña Nieto cancelara su viaje del próximo martes a Washington para reunirse con Donald Trump por los planes de su homólogo estadounidense contra el país latinoamericano.

"Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con el @POTUS", afirmó Peña Nieto en su cuenta de Twitter, donde reiteró, sin embargo, la voluntad de México "de trabajar con los Estados Unidos para lograr acuerdos en favor de ambas naciones".

En realidad, el mandatario mexicano fue públicamente presionado por Trump para dar ese paso. El presidente de Estados Unidos había escrito poco antes en Twitter que "si México no está dispuesto a pagar el muro, tan necesario, entonces sería mejor cancelar la próxima reunión".

Tras la reacción de Peña Nieto, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, expresó la intención de su Gobierno de buscar "una fecha para concertar algo en el futuro" y anunció que mantendrá "las líneas de comunicación abiertas", además de constatar que Trump concede "una gran importancia" a la relación con México.

Spicer insistió, no obstante, en que el republicano "fue muy claro en su intención de construir el muro" y sobre "cómo se lo debe pagar".

El propio Trump detalló más tarde en una reunión con congresistas republicanos que se canceló la cita porque iba a ser estéril.

"A menos que México trate a Estados Unidos justamente, con respeto, esa reunión hubiese sido infructuosa. Y yo quiero avanzar por un camino diferente", dijo. "El Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha sido un absoluto desastre para los Estados Unidos desde su creación. Nos ha costado 60.000 millones de dólares en déficit comercial y el único que sale ganando es México", añadió.

La suspensión del viaje de Peña Nieto ya se veía venir tras la avalancha de críticas que había recibido en México por no haberlo cancelado el mismo miércoles, cuando su homólogo firmó el decreto para la construcción de la barrera fronteriza.

"Lo que faltaba: se adelanta Trump a cancelar reunión con Enrique Peña Nieto", señaló el presidente del conservador Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, con respecto al polémico tuit del estadounidense. "El valiente llega a lo que el cobarde le permite", golpeó.

El líder del izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, también había animado a Peña Nieto a no asistir al encuentro "ante el nuevo exabrupto de Trump" e insistió en su propuesta de que presente una demanda ante la ONU contra el Gobierno de Estados Unidos por violación de derechos humanos.

Incluso en el seno del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), la precandidata presidencial para 2018 Ivonne Ortega se atrevió a solicitar al gobernante "cancelar su viaje a EE.UU. hasta que Trump demuestre respeto por los mexicanos".

Según la analista Rossana Fuentes Berain, de la consultora México Media Lab, la actual escalada de tensión entre los dos Gobiernos no se había visto desde hacía por lo menos un cuarto de siglo.

"Los últimos veinticinco años mostraron equilibrio y una forma de convivencia real" entre ambos países, pero "eso parecería estar siendo tirado por la borda", indicó.

Fuentes Berain hizo hincapié en que la etapa de entendimiento bilateral coincide con el NAFTA, vigente desde 1994 entre México, EE.UU. y Canadá, y que Trump pretende renegociar en duros términos.

Entre los últimos incidentes bilaterales al más alto nivel, recordó las consecuencias que tuvo el secuestro y asesinato en México del agente del Departamento Estadounidense Antidroga (DEA) Enrique Camarena en 1985, que causó "el cierre de la frontera por más de una semana".

También recordó cuando en una visita a Washington el presidente mexicano Miguel de la Madrid (1982-1988) fue acusado por un periodista de tener 100 millones de dólares en Suiza "con una filtración de los aparatos de inteligencia" estadounidense.

Agencias DPA, EFE, Reuters y ANSA

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