Las empresas japonesas dedicadas a la electrónica y el entretenimiento hogareño deberán enfrentar a lo largo de 2009 uno de los peores ejercicios económicos de su historia. La semana pasada, Sony anunció que los resultados del primer trimestre del año le habían dado una pérdida de más de 1.700 millones de dólares, en comparación con los 300 millones que la empresa japonesa había informado como ganancia en 2008. El resultado se convirtió en el peor de la compañía de los últimos 14 años, lo que la obligaría a cerrar tres plantas de fabricación y a despedir a unos 16.000 empleados. El horizonte no parece ser mejor, y Sony prevé una perdida estimada, hasta marzo del año próximo, de otros 1.200 millones de dólares.
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En el mismo sentido se expresaron los voceros de Sanyo Electric, anunciando pérdidas en el primer trimestre de casi 1.000 millones de dólares, tras haber obtenido una ganancia similar a la de Sony en el primer trimestre de 2008. Hay que recordar que Sanyo está siendo adquirida en estos momentos por Panasonic, empresa que aún no ha difundido sus resultados económicos de este año.
Se espera que el presidente y CEO de Sony, Howard Stringer, realice anuncios respecto de la estrategia a adoptar por la compañía, pero los trascendidos indican que Sony podría buscar reforzar su presencia en sectores como los de las consolas de videojuegos y la electrónica hogareña, compitiendo con los fabricantes de Corea o Taiwán -quienes producen a precios más bajos- a partir de la amplia difusión de la empresa japonesa en todo el mundo. Sony ha vendido, en lo que va del año, más de 10 millones de consolas PlayStation 3, un 10% más que en el trimestre anterior, lo que da esperanzas a la empresa de conseguir beneficios adicionales de ese sector de su producción.
Finalmente, en sus subsidiarias dedicadas al cine y a la música el panorama no parece ser tan preocupante, gracias al estreno de películas que han funcionado muy bien como «Hancock», o la comercialización de los últimos discos de Beyoncé y AC/DC.
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