"Hamás se construyó para este enfrentamiento durante año y medio, desde la operación Pilar Defensivo (en noviembre de 2012), y vimos ese proceso de construcción de fuerza en un dispositivo disperso por toda la Franja" de Gaza, aseguró la fuente en declaraciones a un grupo de periodistas.
Además, afirmó que el ejército israelí trata de evitar víctimas civiles y negó que la mayoría de los muertos palestinos sean civiles, como señalan los datos ofrecidos por el Ministerio de Salud de Gaza.
El responsable, implicado en la actual ofensiva Margen Defensivo contra Gaza, reconoció que para el Ejército es difícil llegar a todas las lanzaderas palestinas, porque no sólo están dispersas por un territorio de 360 kilómetros cuadrados, sino que "está por todos lados".
"Es un dispositivo subterráneo, que está entre casas y dentro de las casas, en campos de cultivo, entre civiles... toda Gaza es una gran infraestructura terrorista y por ello es muy difícil recopilar la información de inteligencia", dijo, al justificar el lanzamiento de cohetes y los bombardeos aéreos masivos en zonas urbanas.
Desde que comenzó la operación militar el pasado martes, las milicias palestinas han disparado más de 800 cohetes contra blancos en Israel, que a su vez tiene sometida la franja a intensos bombardeos aéreos para "castigar" a Hamás.
La metodología adoptada por el Ejército israelí consiste en la definición de un "mapa del dolor" que, además de lanzaderas, incluye la destrucción de centros organizativos y de entrenamiento del movimiento islamista, de fábricas y almacenes de armamento, así como de otros blancos no estrictamente ofensivos.
El objetivo, explicó el responsable, es "meter a Hamás en un largo proceso de reconstrucción después del conflicto". "Si lo atacamos dolorosamente, el proceso de reconstrucción será más largo", insistió.
Israel bombardeó ya más de 1.400 blancos en la Franja palestina, de ellos 735 contra lanzaderas de cohetes ocultas, 64 contra bases de entrenamiento y recintos militares y 58 almacenes y fábricas de armamento, según el último parte militar israelí.
Hasta el sábado, casi 200 viviendas habían resultado también total o parcialmente destruidas, con el correspondiente balance de víctimas mortales y heridos.
A decir de la fuente, el Ejército trata de evitar víctimas entre la población civil y "no acepta" los datos sobre que la mayoría de las víctimas mortales palestinas sean civiles, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Salud de Gaza.
"Podíamos haber matado a 14 comandantes (de grupos armados) si hubiéramos actuado sin restricciones, pero no lo hicimos porque había civiles a su alrededor", aseguró.
Sobre una ofensiva terrestre contra Gaza, la fuente dijo que saldrá adelante cuando el Ejército crea que es "conveniente" y que por ahora su país prefiere "aplicar la fuerza de forma intensa pero focalizada".
| Agencia EFE |


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