Nuestra insistencia en hablar del efecto y la expansión de las tasas negativas entre los Bancos Centrales, encontró ayer una interlocutora en la presidente de la Reserva Federal (el vice, Staley Fischer se mostró favorable a ellas la semana pasada, cuando la Fed pidió "escenarios" a ciertos bancos sobre este tema) quien, si bien se mostró renuente a cambiar el curso del incremento de las tasas de referencia -bravatas puede hacer cualquiera-, aclaró ante el Congreso que "no está segura si pueden aplicarlas", lo cual es estatutariamente correcto, pero -y no lo dijo- no le impide acudir eventualmente a "repos inversos". No sabemos si la Fed aplicaría eventualmente este mecanismo, pero su sola mención contribuyó a derribar un Dow que ganaba el 1,13% en la mañana. Tras dos ruedas consecutivas en baja, en las que los ADRs argentinos perdieron 2,09% (GlobalX) y en la apertura porteña el petróleo -de ganar más de 2% por la mañana- se mostraba sin cambios, no sorprende que el Merval arrancara cayendo el 3,34%. Si bien el derrape del crudo continuó hasta -1,97%, a medida que más papeles "abrían plaza" las acciones comenzaron a recuperarse alcanzando un máximo de -0,11% poco después que el crudo hiciera lo propio (+4,58% cerca de la una de la tarde). Al sumarse más dichos de "la vieja" volvió la desconfianza, el oro negro retrocedió (cerró -2%, el Dow -0,62%) y otro tanto le sucedió a las acciones argentinas que finalizaron la rueda 0,46% abajo, en 11.346,76 puntos. Mientras los bancos (la estrella el Macro +3,84%) y las eléctricas (Pampa Energía +1,91%) aportaron 0,55 y 0,26 punto a esta "baja relativa" -en función de lo esperable-, las metalíferas (la estrellada Aluar -4,3%) y las petroleras (Tenaris -3,51%) le quitaron 0,4 y 0,75 punto. El achique del volumen -$ 182 millones en riesgo, el menor del mes-, con 35 papeles en baja, frente a 30 alza y 8 sin cambio, relativizan aún más lo sucedido.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario