El tema del día no pasó por lo bursátil, a pesar de que por primera vez en cinco ruedas el Dow cerró en baja, sino por el dólar. No nos referimos a nuestra proyección de principios de año de no poder descartar un valor de 11 unidades antes que termine 2013 en cierto país sudamericano, sino a la suba que experimentó ayer la divisa frente a la moneda japonesa. Por primera vez desde abril de 2009 (en 2008 alcanzó a rozar 110) el yen se negoció a más de 100 unidades por billete norteamericano al cerrar en 100,68. Lo interesante del caso es que si bien es cierto que esto se vincula a la decisión del 4 de abril del nuevo Gobierno de "reinflar" la economía, los nipones han sido vendedores de bonos extranjeros todas las semanas -menos tres- de este año (la apuesta es a que los datos del viernes mostrarán un cambio de dirección), lo que estaría generando presiones en un sentido contrario. Lo que es más, la desvalorización del yen comenzó en realidad en octubre del año pasado cuando cotizaba debajo de las 80 unidades, mientras el Nikkei se viene recuperando desde mediados de noviembre del año pasado (ganó más del 45% entre ese mes y abril, y ha ganado un 12 por ciento desde entonces).
Los hechos muestran por lo tanto que tal vez las medidas fueron "adelantadas" por el Gobierno y/o que no estarían surtiendo tanto efecto como suele publicitarse. Si bien es cierto que el Promedio Industrial retrocedió el 0,15 por ciento a 15.082,62 puntos (desoyendo los datos auspiciosos de la macroeconomía), de todas maneras marcó durante la jornada un nuevo máximo histórico (lo mismo que el S&P 500) y difícilmente haga peligrar lo que sería la tercera semana consecutiva en suba (el volumen negociado estuvo en línea con el promedio del año).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario